HÉROES DE LA REVOLUCIÓN ANTICOMUNISTA EN RUMANIA (1989). Viviana Padelin

15.09.2016

La Revolución de 1989 fue posible porque no existían partidos "opositores" que aglutinaran el descontento y sirvieran de diques de contención frente al régimen.

Luego de una hora de perfecta reconstrucción de la Revolución de 1989 en Bucarest y ante mis insistentes preguntas sobre el final de la Policía Secreta (Securitate), Cristina, mi guía especialista en el período comunista en Rumania; me preguntó: "¿Pero qué parte no entiendes que la Securitate no terminó? Ellos siguen allí, impunes..."

Mientras caminábamos por las escalinatas de la Universidad le comenté que en nuestra región, los jóvenes venezolanos habían tomado las calles contra el comunismo en 2014, especialmente en Táchira; tal como el comienzo de la Revolución en Timisoara. Le conté que también ellos salieron llenos de heroísmo entre las barricadas; que la dictadura del comunista Maduro (junto con sus camaradas cubanos) asesinó a más de 40 manifestantes y que finalmente cuando el régimen tambaleaba, se llamó a un "diálogo de paz" con políticos "opositores" logrando abortar esta Revolución Anticomunista en Venezuela.

La Revolución de 1989 fue posible porque no existían partidos "opositores" que aglutinaran el descontento y sirvieran de diques de contención frente al régimen. Esto resultó de gran ventaja porque frente a la oportunidad esperada nadie fue conducido por patrañas de disciplinamiento de líderes políticos que revisten de democracia a una dictadura. Y en este caso, más aún, porque la Securitate (más de 500.000 informantes) estaba infiltrada en todas las organizaciones sociales, educativas, laborales, etc.

Jóvenes desperdigados sin organización ni estrategia que en el ejercicio de sus convicciones ganaron las calles, dispuestos a no dejarlas, y algunos dispuestos a dejar la vida ganando la gloria, en el momento del AHORA o NUNCA que despertó Timisoara.

Las fuerzas militares y los civiles se enfrentaron a la dictadura comunista: Securitate y políticos del régimen. En una de las calles principales la Resistencia repartía tarjetas de identificación a los revolucionarios. Sin embargo hoy una placa conmemorativa advierte: " A los verdaderos Revolucionarios, los que no tenían identificación". La única identificación fue el coraje.

Si bien existen y seguirán existiendo nostálgicos del comunismo en todo el mundo, cuando se le pregunta a un rumano sobre ese período; la respuesta es casi la misma: "El objetivo era borrar el pasado y destruir a Rumania".

"Finalmente cambia el régimen, el comunismo sigue" me dijo Cristina mientras íbamos al Cementerio de los Héroes y me preguntó por Colombia. Muy sintéticamente le contesté que la guerrilla comunista Farc obtendría no sólo impunidad, sino curules.

-¿Y eso por qué?-

-"Por la paz"-...le dije

- Por la paz????- Pero eso no es paz!!-

Nuestra última visita fue al Museo de las Víctimas de Comunismo y de la Resistencia. Cristina me acompañó en todo momento hasta el sector de los testimonios de las víctimas.

-Yo acá no puedo- y se le llenaron los ojos de lágrimas.

El comunismo es una lanza clavada en el corazón de Rumania (como simboliza el Monumento de la Plaza de la Revolución), sin embargo sentencia la Directora del Museo: "la gran victoria del comunismo sólo revelada después de 1989 fue crear gente sin memoria (una especie de "hombre nuevo" con lavado de cerebro) que sólo recuerda que era ÉL, que tenía ÉL o qué no tenía EL antes del comunismo".

Sin justicia para tantas víctimas, al menos que haya memoria no sólo de los crímenes del comunismo sino de los verdaderos héroes que lo enfrentaron, como en Rumania, como en Venezuela, como en Cuba.