LA BATALLA POR LA CONCIENCIA. Roberto Zamit

19.03.2017

Lo verdaderamente importante y dramático, sin embargo, es comprender que hemos sido llevados a la confusión, la intranquilidad y la angustia lentamente y por diseño, y que mientras nos quitan el piso bajo los pies, mientras naturalizamos lo que ocurre porque lo vemos y escuchamos a diario e ignoramos lo que realmente sucede a nuestras espaldas, estamos colaborando en la construcción de un mundo de pesadilla en el que ninguno de nosotros querrá vivir. 

Roberto Zamit

Prólogo aclaratorio al capítulo

Con la lectura se comprenderá el por qué.

Soy ateo desde muy temprana edad, aunque adhiero a los valores cristianos porque crecí y me desarrollé en una familia y sociedad marcadas por el cristianismo, por lo que dichos valores son parte de mi identidad cultural (pertenencia).

Esto lo aclaro porque no deseo que las personas me confundan con un individuo religioso por el hecho de que, alguna vez, cite frases bíblicas o aparezca crítico respecto de otros grupos culturales. Por lo demás, me resulta intolerable que intelectuales, gobiernos o poderes fácticos intenten engañarme (y que en mi juventud lo hayan logrado), o bien que traten de imponerme ideas o comportamientos porque nací libre y fui educado para ser un hombre libre; para pensar por mi cuenta.

xxx

De joven y hasta mediados de los ´80 fui de izquierda y pro revolucionario, y hasta los dieciocho años también estuve a favor del feminismo, luego del multiculturalismo propuesto por Walter Lippmann. Ya no.

Es que en mi extenso deambular por diversos tiempos y culturas he visto, vivido, charlado, leído y pensado mucho como para continuar sosteniendo esas posturas. En otras palabras; he aprendido cosas y advertido de qué trata el ser humano, el nosotros.

Especifico: En cuanto a lo político no me he pasado a la derecha porque esta representa los intereses de los peores ricos y sus lacayos, y yo no soy rico ni lacayo de ninguno de ellos, y si he abandonado a la izquierda tradicional y a la izquierda progre es porque, entre otras cosas que hacen a su prédica habitual no creo que, como un todo, la igualdad social sea posible, especialmente entre hombres y mujeres, y tampoco creo en el cuento del materialismo dialéctico (será explicado). Es más, entiendo que pregonar estas cosas como ciertas es a considerar como una estafa a la buena fe de las personas, algo que genera frustración y animosidad por el hecho de despertar expectativas que nunca habrán de cumplirse.

Desde mi punto de vista, entonces, tanto la izquierda como la derecha son construcciones políticas que no consiguen representar los intereses del común, y aunque ocasionalmente generen algunos beneficios para la población, estos serán efímeros y podrán ser derribados con el primer viento que arribe a sus costas. Capitalizan el germen que lleva a nuestra destrucción intelectual, espiritual y material porque, a la corta o a la larga, ambas vertientes ambicionan hacerse con el control total de nuestras acciones y pensamientos (aunque a primera vista lo parezcan, no son fuerzas democráticas sino dictatoriales).

También he comprendido que las estructuras que nos gobiernan y oprimen no solo se alimentan de dinero sino también de influencias, poder militar o intelectual y privilegios de toda suerte. Así, por todas estas razones es que he llegado a pensar que las personas solo se dividen en dos grupos que no necesariamente responden a lo ideológico; esto es, gente buena y gente de mierda (con perdón de la expresión).

En consecuencia, ahora y después de lo aprendido me considero un libertario con un toque conservador, flanqueado por eso que llamamos sentido común, no un anarquista, sino alguien que privilegia la libertad individual de pensamiento, palabra y acción por sobre la intromisión cada vez más insoportable del Estado (aun en el ámbito privado), pero que considera al Estado como algo imprescindible para el desarrollo comunitario, algo que debe prevalecer sobre los poderes fácticos (industria financiera, corporaciones y monopolios, principalmente) para defender la existencia, felicidad, desarrollo del común y progreso de la sociedad toda.

LA BATALLA POR LA CONCIENCIA

Sitiados

Resulta singularmente difícil dar comienzo a un tema como el propuesto cuando son muchos los que, hablando sobre el particular, no pueden siquiera imaginarse algo por el estilo, o lo intuyen, pero no llegan a visualizarlo en su totalidad y complejidad.

Trata sobre un sin número de elementos que se encuentran presentes en nuestra vida diaria y que responden a actividades de los gobiernos o de poderes fácticos, muchos dirigidos a nuestro cerebro emocional, y otros a la razón.

Por intermedio de los primeros se pretende, cuando son malintencionados, sabotear la emocionalidad de cada uno con dichos y hechos que minen nuestra fortaleza espiritual e intelectual, y nos prevengan de actuar en favor de algo que haga a nuestra conveniencia. Una especie de lobotomía parcial.

En cuanto a los segundos, cuando son malintencionados se pretende que incorporemos actitudes absolutamente reñidas con el todo que representamos, y que nos son impuestas por chantaje legal o social (incluye la racionalización de los afectos).

Como conjunto, dichos elementos se expresan de diversas maneras, y se les puede encontrar en todas las áreas del hacer humano. No son otra cosa que agresiones deliberadas.

En esta línea, especialmente desde hace algunas décadas, debe considerarse como agresión aquella información menor y por momentos disparatada, que se nos transmite como algo importante o de interés con el único propósito de "meternos" en la cabeza la idea de que todo se ha vuelto muy "loco" y escapa de nuestras manos.

De esta manera se nos condiciona, adicionalmente, para aceptar el estado general de la sociedad y el mundo como algo que no tiene marcha atrás, disponiéndonos, de hecho, a aceptar con resignación lo que sea que haya de ocurrir de aquí en más (manipulación de bajo nivel).

Info

El cerebro emocional es muy impresionable y reacciona inmediatamente ante todo aquello que prometa placer o parezca ser una amenaza. Respecto de lo último, la paulatina destrucción de nuestro entorno habitual (sicológico, social, material e intelectual) funciona en tal sentido, haciendo que nos intranquilicemos, suframos de ansiedad y pongamos en guardia para sortear esa situación angustiante. De tal suerte, si sentimos que la misma nos supera, instintivamente optamos por un sistema de defensa que consiste en quedarnos quietos y no llamar la atención, como hacen los animales salvajes. Esto se sabe y se utiliza como estrategia de dominación.

Sin embargo, como somos animales evolucionados, nuestra respuesta puede variar acorde a la educación recibida, a la inteligencia y al sentido de la dignidad de cada uno, y si las personas se dan cuenta de lo que sucede y entienden que deben defenderse y no quedarse quietas, comenzarán a reaccionar. Una especie de: ¡conmigo no! Es entonces cuando las gentes se rebelan contra el orden de las cosas.

-------

Tal y como he hecho siempre, este es un trabajo limitado por la intención de llegar al grueso del público, y no un tratado extendido y oscuro dirigido a los intelectuales e insoportable de leer. Creo, sin embargo, que cumplirá con el propósito que ha dirigido su construcción. Para aligerar el contenido y como acostumbro hacer, he incluido algunas anécdotas e historias que resultan por demás elocuentes.

Pero antes definamos qué es cultura y qué es conciencia.

Cultura - Es la resultante de un permanente intercambio de toda suerte de información entre individuos que comparten e internalizan un mismo espacio histórico-social en evolución. Lo cultural profundo, por su parte, es representativo de los gustos, tradiciones, preferencias, idioma y creencias de dichos individuos, siendo que cada uno de ellos es, a su vez, representativo del todo. Lo cultural puede evolucionar, y así lo hace, pero los cambios que se den, si son genuinos y no producto de una intervención extraña, serán internalizados con naturalidad y no generarán en las personas conflictos de gravedad.

Conciencia - Es un estado de la mente (y un proceso) por el cual todo ser vivo puede detectarse a sí mismo y al entorno (la realidad interior y exterior). Su función es asegurar la supervivencia del individuo (medio natural o social).

El grado de conciencia depende, a su vez, del monto, calidad y variedad de información que dicho ser vivo necesite y sea capaz de adquirir, acumular y elaborar, siendo que, a menor, falsa o inútil información más pobre será su percepción de la realidad toda, ergo, sus deducciones acerca de la misma serán limitadas o equivocadas, poniendo así en riesgo el éxito de su propia gestión.

Así entonces, quien pueda y desee manipular la conciencia de un tercero, no solo habrá de proveerle con información falsa o contaminada, sino que habrá de negarle información o información de calidad. Más allá de esto intentará desviar su interés hacia tramos de la realidad que acotarán negativamente su percepción de la misma, en función de desviar su atención hacia cosas y situaciones sin significado. En tercer lugar habrá de confundirle respecto a su percepción de sí mismo, dando gran importancia a elementos estériles, variados y hasta contrapuestos a su sensibilidad natural y cultural (metas, adquisiciones, ideología, creencias, etc.). Esta segmentará su unidad de conciencia (fortaleza individual) en varios "Yoes" que competirán entre sí por mostrarse y realizar tal o cual cosa. Conseguido esto, toda satisfacción (incluyéndose a sí mismo) del sujeto será entonces breve, de poco significado o imposible, y toda decisión que tome, todo proyecto que imagine, más temprano que tarde estarán afectados por el descontento.

Quien desee cotejar estas apreciaciones sobre la conciencia con las últimas especulaciones filosófico-científicas llegadas desde la física cuántica, recomiendo la lectura de un más que interesante libro titulado "El Yo cuántico", de Danah Zohar. Aunque menos arriesgado, también podría recomendar "Entangled Minds", de Dean Radin.

Lamento que la mayoría de los textos y videos que a menudo recomiendo se expresen en inglés, pero hoy día esa es la cultura dominante y, prácticamente, todo lo que se publica sobre temáticas de avanzada está escrito o traducido a ese idioma.

Por último, deseo adelantar al lector que he dividido el artículo de modo de poder abarcar buena parte de lo que sucede en torno a la manipulación de nuestra conciencia. Hablo del por qué, del cuándo, del cómo, de quienes están detrás de lo que sucede y de las consecuencias que debemos sufrir a causa de todo ello. Para cumplir con este propósito, por momentos trato temas de actualidad que reflejan lo que ocurre, y cuyos actores son de público conocimiento.

NO ES BROMA, ESTAMOS EN GUERRA

Adentrándonos en el tema

¿De qué trata entonces la batalla por la conciencia?

Es la lucha de los líderes (religiosos, políticos o económicos) por manipular la sensibilidad y el intelecto, ergo, la acción de un tercero, mientras que, en advertido esto, la lucha del individuo en cuestión trata sobre salvaguardar su persona de modo de poder pensar y actuar en la mayor libertad posible.

La batalla también se da de persona a persona (afectos), resultando de la actividad de un individuo sobre otro y, aunque estas oportunidades sí puedan ser resultado de la utilización de la fuerza bruta, también ocurren como consecuencia de maltrato moral permanente (empequeñecer al otro).

Cuando el caso trata sobre la actividad de los poderes fácticos, o de gobiernos que aparentemente aman al ser humano, pero que en realidad lo desprecian, la manipulación no tiene limitaciones de carácter personal porque trata sobre el control del individuo y la sociedad toda; pese a quien pese.

Sea del tipo que fuere, toda agresión a la conciencia no debe ser advertida por sus víctimas porque entonces carecería de toda efectividad, por lo que se lleva a cabo mediante el engaño y la persuasión, y no resulta exitosa sino en el tiempo. En el caso de la prepotencia legal, ésta consiste en innovar grandemente respecto de la construcción social y en contra de la percepción general sobre lo que está bien, y será justificada por su "razonabilidad" (matrimonio homosexual y adopción de niños por estas parejas, fronteras abiertas, políticas pro diversidad sexual, multiculturalismo, etc.).

En este sentido, aquello innovador que ya ha aparecido en los medios como un simple deseo de informar, es publicidad, y si esa publicidad se sostiene en el tiempo estamos hablando de campañas propagandísticas destinadas a modificar nuestra percepción de la realidad.

Es una manera de condicionar al grueso de las personas para que piensen a favor o en contra de algo, cosas o ideas, para que se acostumbren y que, con el tiempo, lo que nunca pensaron posible les parezca normal, aceptable o quizá deseable (esa es, al menos, la expectativa del manipulador).

Habiéndolo logrado, o creyéndolo, las campañas propagandísticas destinadas a reingeniería social se centrarán en instalar algo nuevo que replicarán la intencionalidad anterior.

La razón de hacer esto, aparte de profundizar lo conseguido hasta el momento, consiste en evitar que las experiencias de la generación anterior puedan servir de guía a los más jóvenes.

No lo dude, ningún poder fáctico (económico o militar) quiere que usted pueda tomar control de su propia vida, y si hablamos de gobiernos de la llamada izquierda, estos van más allá y piensan que usted es incapaz de regir su propia vida.

Todo bien entonces, es triste y preocupante, pero sabiendo de qué va la cosa será difícil sorprendernos.

EDUCANDO

De hombres, mujeres y líderes

Dado que en el hacer humano nada ocurre porque sí, no puedo proseguir en el desarrollo de lo dicho sin antes retrotraerme en el tiempo hasta los orígenes de la vida civilizada.

El proceso civilizatorio implicó la aparición de una serie de normas, reglas y leyes que, aunque pocas, resultaron muy valiosas a los efectos de encauzar nuestros impulsos primarios. El punto es que, tras el acuerdo de la generalidad de la comunidad, de la mano de las madres, en particular, estos estatutos de convivencia se reprodujeron en las generaciones por venir. Era la educación como elemento socializante, y si el matriarcado no logró imponerse totalmente es porque la mujer (hembra), por naturaleza eminentemente práctica, conservadora y pragmática, no se importa de los intereses masculinos (territorialidad extendida/control del afuera).

Tan en boga, el cuento del patriarcado fue una invención de Friedrich Engels para acercar mujeres (las que educan) al movimiento comunista.

Esta educación paterna tuvo como objetivo pacificar el entorno y, además, permitió augurar un futuro de progreso individual y social; cosa que sucedió.

Dicho actuar bien puede llamarse ingeniería positiva de la conciencia, e implicó tanto castigos como recompensas.

Así, luego de ser educado, el "portarse bien o mal" pasó a ser parte de la percepción del individuo sobre sí mismo y su entorno, lo que desató la aparición de culpas toda vez que contraviniera lo que le fuera enseñado. El entorno, a su vez, replicó lo que le enseñaran, por lo que las contradicciones y disidencias estuvieron mayormente ausentes.

"La mejor ley es la conciencia", diría alguien que al momento no puedo precisar.

Esta fue la primera batalla por la conciencia, pero como no tuvo un carácter destructivo del individuo, sino que actuó en su beneficio y el de la comunidad, no podemos hablar de un hacer avieso ni de una verdadera batalla, porque era algo que hacía al propio bienestar del educando. No se lo buscaba inmovilizar sino aclimatar a circunstancias que rodearían su vida como adulto, civilizarlo.

Más adelante, con el aumento poblacional y el surgir de líderes religiosos, políticos y militares que, por serlo, se sintieron superiores a los demás y que, por ello mismo, no estaban dispuestos a someterse a la ley del común, comenzaron a dictarse leyes que les abrían espacios para hacer lo que quisieran.

Sus privilegios comenzaron a abarcarlo todo, y quien no les reconociera sería castigado de distintas maneras.

Esas leyes elitistas y arbitrarias serían las primeras "leyes de Estado", por así decirlo, y las madres, ansiosas por que sus hijos sobrevivieran y progresaran en ese ambiente hostil, no tuvieron reparos en educarlos para que las hicieran suyas y respetaran.

Se formalizaba así el Statu quo, y en poco la conciencia individual fue severamente invadida por conceptos y creencias novedosas que solo servían a los poderosos (ingeniería negativa de la conciencia). Eran los primeros pasos hacia el hoy.

A pesar de la dedicación puesta por educar en atención a lo establecido, hubo cosas que no pudieron restringirse, me refiero al sentido de justicia, la ambición, y el afán por adquirir todo tipo de conocimientos.

Las primeras serían clave para confrontar con los líderes directamente, y la última para dudar de mucho de aquello que recorría la vida de todos los días de forma transversal, lo que a menudo también significó el inicio de una confrontación con aquellos individuos, especialmente en temas relacionado con espíritus, dioses, derechos, hembras y alimento.

Lo que íntimamente no puede convalidarse, lo que la emocionalidad no nos permite, es sentir en contra de uno mismo. Hacer en contra de uno mismo sí es posible pero, según de qué se trate, el costo puede llegar a ser muy alto (ejemplo: mujeres sanas que, por una cuestión ideológica o de conveniencia social, renunciaron a ser madres y que, cuando la vida las alcanza...).

A partir de entonces mucho ha cambiado, y si bien la civilización ha hecho grandes avances en el campo técnico y científico, socialmente se ha empequeñecido por el hecho de que las personas han ido perdiendo muchas de sus libertades básicas.

Además, las expectativas que genera la sociedad de consumo y que muy pocos habrán de satisfacer, más una enorme ignorancia y embrutecimiento general y deliberado de la clase media, la disolución familiar, las drogas, el alcohol, y el aumento insoportable de una pobreza que ya no está en condiciones de educar apropiadamente porque hasta ha perdido toda esperanza de progreso y ya nada le resulta valioso como para intentar transmitirlo a sus hijos, han generado un impresionante crecimiento de la violencia en todas las áreas del hacer humano. Nos hemos envilecido.

LA GESTA DEL DINERO

Nace una casta

La permanencia de líderes políticos y religiosos -y de sus familiares- a cargo de la comunidad generó una suerte de aristocracia de clase y naturalizó sus existencias, tanto que hasta en nuestros días el mundo les reconoce como ¡superiores!, ofreciéndoles sumisión y homenaje (reyes, príncipes y princesas, condes, prelados, etc.).

A todo esto, el poder económico fue instalándose casi subrepticiamente en el hacer del mundo. Ya no se trataba de quién acumulara más tierras, cereal, animales para faenar o ejércitos, sino de quién acumulara más poder económico; dinero (en forma de monedas, aparece alrededor del siglo V a.C.).

El dinero, por su parte, si bien servía para comerciar porque hacía obsoleto el sistema de trueque, por tener gran movilidad habría de instalarse por siempre en la sociedad humana. Fue algo revolucionario porque, además, permitía cualquier tipo de transacción (pago de deudas, compras, rentas, etc.) y su valor era reconocido por todos.

Ya no había que buscar a quien estuviera dispuesto a cambiar una oveja por unas vasijas, o unas herramientas por una carga de trigo, se vendía la oveja o los útiles por dinero al más cercano y con ello se compraba lo que uno apeteciera.

Podría decirse que inmediatamente comenzaron a aparecer individuos comunes que no deseaban trabajar sino vivir a costa del esfuerzo de otros, los prestamistas. Estos se dedicaban a cobrar intereses por prestar dinero, y cuando por la misma urgencia de los prestatarios esos intereses superaron ampliamente lo razonable, surgió la usura (Intereses abusivos por un crédito).

Los famosos cambistas del templo judío de Jerusalén, hacían su negocio cambiando dinero "sucio" por dinero "limpio" para quienes visitaran el lugar y desearan ofrecer una contribución. ¡Pingüe negocio!, permanecer sentado cómodamente a la espera de los creyentes y hacer una diferencia monetaria favorable. ¡Vivían de eso!

No ya como cambistas sino como prestamistas, estos judíos se extendieron por la ciudad de Roma desde el siglo I a.C. Ya no trabajaban a la entrada de templo alguno, sino que hacían su negocio sentados en bancos de plazas y parques, de ahí surge el nombre de banqueros.

Como resultaban de gran utilidad para nobles y comerciantes necesitados de dinero, esta gente progresó y hasta comenzó a intervenir en política. Fue entonces cuando, les expulsaron de lo que hoy es Italia (las primeras expulsiones ocurrieron en los años 19, 45 y 51, a mano de los emperadores romanos del momento).

Entre los siglos IX y XV de nuestra era, venidos a más y habiendo permanecido en el territorio de la península itálica sin ser molestados, ya no solo financiaban a individuos aislados sino a aquellas ciudades estado que se encontraban en guerra. Financiaban a unos y a otros por igual, especulando con que los conflictos no terminaran porque para ellos resultaban ser un gran negocio. Constituían grupos de presión indeseable que, por ello mismo, en el año 855 forzaron una nueva expulsión.

Pero el negocio del dinero no solo fue potestad de los judíos (se les llamó así porque eran originarios de Judea).

Fundada en el siglo XII, la orden cristiana de los caballeros templarios hizo de la banca una de sus mayores y más lucrativas actividades, pero como a nadie gusta deber su vida a los banqueros ni sentirse amenazado por su poderío, entre Felipe IV de Francia y el Papa Clemente V se decidió que la Orden del Temple debía dejar de existir.

Así las cosas, sus miembros serían perseguidos por toda Europa, lo que en poco tiempo acabaría con el pasado de gloria de la orden (comienzos del siglo XIV).

Para finales del 1600, en Inglaterra, los banqueros pasaron a ser los grandes protagonistas de la política y la economía. Es más, comenzaron a crear dinero "de la nada" y a cobrar intereses por prestarlo.

El llamado Banco de Inglaterra, que continuó siendo un banco privado hasta después de la segunda guerra mundial, fue el primero en hacerlo a gran escala, y esta potestad de crear dinero de la nada, fijar y cobrar intereses por prestarlo, fue asentada en los estatutos que precedieron a su creación.

-------

Judíos en su mayoría y de buena reputación, eminentemente joyeros y cambistas, ya por toda Europa y muy centrados en Holanda, los banqueros habían comenzado instalando pequeños negocios. Daban créditos, pero no eran más que documentos afirmando que dichos créditos estaban respaldados por tantos gramos de oro y plata depositados por una persona en particular.

Esto sucedía porque, obviamente, nadie deseaba andar por el mundo llevando encima quilos de estos metales, de modo que a los depositantes se les cobraba por el servicio de resguardar sus bienes, al tiempo que se les entregaba un documento que acreditaba el depósito realizado y que, en su momento, podrían utilizar para otras cosas (compras, adelantos de capital para una operación comercial, etc.).

Pero también sucedía que, por un buen tiempo y hasta por años, quienes hacían un depósito no volvían para retirarlo ni a verificar si este aún estaba allí, de modo que, gozando de la confianza pública, los astutos banqueros entendieron que esa garantía podía ser utilizada muchas veces para extender créditos a otros clientes.

Así, un mismo depósito de, digamos, diez libras de plata (4.530 gr.) si hablamos de Inglaterra, era prestado innumerables veces en la forma de un documento que todos aceptaban como válido, y el único riesgo de los banqueros consistía en que todos sus clientes, al unísono, se acercaran a reclamar lo que habían dejado en custodia (una corrida bancaria, diríamos hoy). En tal caso no habrían tenido con qué responder y, seguramente, habrían sido ajusticiados, acusados de ladrones y estafadores.

De tal modo, aunque las letras de crédito ya se utilizaban desde la edad media para evitar transportar dinero en efectivo de una ciudad a otra, prácticamente entonces fue cuando se introdujo el papel moneda en gran escala (los fenicios fueron los primeros en utilizar letras de crédito).

Luego de hacer un depósito equivalente, esas letras de crédito dadas por un banquero en Venecia, por así decirlo, eran presentadas ante un banquero en París y este abonaba lo allí estipulado (hoy se las conoce como letras de crédito "Stand By", documentos que emite un banco en contra de su propio tesoro, por lo que no es necesario investigar la solvencia del receptor).

Ahora se podía comprar lo que fuera y en cualquier sitio presentando un documento acreditativo de un depósito porque se confiaba en que, en sus cajas de seguridad, los banqueros tenían el respaldo equivalente en metálico. Nunca fue así, ni aún en nuestros días.

Como es previsible, estos banqueros comenzaron a amasar fortunas en razón de cobrar por proteger bienes y cobrar intereses por un depósito que no tenían pero que igualmente prestaban a terceros, de modo que pronto fueron transformándose en figuras tan respetadas como detestadas.

Esto último no solo se debió a la usura de que hacían gala, sino también a que quienes solicitaban un préstamo, pero no depositaban metales preciosos, debían dejar algo en garantía (tierras, casas, etc.), la cual sería ejecutada en caso de no cumplir en tiempo y forma con los términos impuestos por los banqueros. Estas garantías siempre tenían un valor muy superior al crédito obtenido, de manera que, al ser ejecutadas, muchos serían los que quedarían en la ruina y sin nadie a quien recurrir (los banqueros comenzaron a acumular tierras, cultivos, mansiones, embarcaciones y castillos).

Mientras aumentaban exponencialmente sus fortunas ganaban en influencia entre las clases más adineradas.

Cuento todo esto porque es útil como información general, y porque fue el principio de lo que podemos llamar la industria financiera, individuos enormemente ricos a los que en el capítulo anterior descubro como "Los Hacedores de la Modernidad", gente que en nuestros días pretenden construir un nuevo orden mundial y hacerse con los destinos de todos los habitantes del planeta.

ACERCÁNDONOS A NUESTRO TIEMPO

Otro poquito de historia

En el siglo XVI, luego del descubrimiento de América, las ingentes cantidades de oro y plata que España volcaba sobre el continente europeo dieron lugar a un frenético crecimiento del comercio mundial, crecimiento que preanunciaba el desarrollo de un capitalismo nunca antes visto. Las colonias lo aportaban todo, y quienes no pudieran contar con la extracción de metales preciosos harían del comercio de esclavos su principal fuente de recursos.

El siglo XVII, sin embargo, enceguecidas sus gentes por la ambición y el afán de hacer fortuna rápidamente, vivió varios reveses que marcaron su historia social, política y económica, esto es, la peste bubónica (1636) y la "crisis de los Tulipanes" (Holanda 05.02.1637). Calmados los ánimos y recuperadas las finanzas, un siglo después daba comienzo la primera Revolución Industrial.

Todo trataba sobre dinero y ganancias. Europa hervía de especuladores, comerciantes, agentes de bolsa...y banqueros.

Breviario

Sin embargo, durante el siglo XVIII y aunque de otro tenor, también ocurrirían cosas por demás interesantes.

En 1717 surge la logia masónica de Londres, una orden que, si bien ya existía, fue cooptada y reconstruida por los aristócratas de entonces. Su intención fue, no sólo acumular poder político y económico infiltrándose en las filas del propio Estado inglés, sino financiar económica e intelectualmente la lucha de América Latina para que se independizase del dominio español, de modo que todo quedara a merced de poderes ingleses. Así, directa o indirectamente, su intervención en la gesta latinoamericana fue crucial para la independencia de las colonias.

También actuaron sobre el norte del continente americano y, cuando uno se informa un poco más allá de lo que se encuentra en los libros de escuela verá que, de sur a norte, la mayoría de los líderes políticos de aquel entonces, urgidos por todo tipo de necesidades, se habían convertido a la masonería.

Entretanto, a mediados del mismo siglo, salidos de Frankfurt (Alemania), progresaba y se proyectaba hacia el futuro la "Casa Rothschild".

Prestamistas por excelencia, especuladores, vendedores de obras de arte y antigüedades, los Rothschild pronto se conectaron con las casas reales de Europa, comenzando a construir un imperio financiero que se extendió por todo el continente.

Meyer Amschel Rothschild, hijo de Amschel Moses Bauer (1744 - 1812), fue el fundador de la dinastía, y merced a sus servicios fue nombrado Barón por Klemens Metternich (Austria), por lo que desde entonces la familia ostentó un título nobiliario que la prestigiaría entre la aristocracia y los poderes fácticos (el nombre por el que se los conoce (escudo rojo) fue tomado del cartel que colgaba del negocio de su padre, Moses Amschel Bauer (cambista y joyero en el barrio judío de Frankfurt).

Con el tiempo y hasta nuestros días los Rothschild se convertirían en los personajes más influyentes y ricos del mundo, y durante el siglo XX, cuando su presencia fue demasiado ominosa, pretendieron ocultarse de la luz pública generando la impresión de que ya no eran importantes, que habían desaparecido del teatro del mundo (en Inglaterra se puede visitar la mansión en donde vivían los "desaparecidos" Rothschild).

Nunca fue así.

Según investigaciones recientes, la fortuna de esta gente alcanza hoy una suma inconcebible que ronda los 600 trillones de dólares (prácticamente el producto bruto del mundo durante todo un año), por lo que su poder político se extendió por todo el planeta.

Entre otras cosas, antes, durante y después de las guerras napoleónicas financiaron a Inglaterra y Francia comprando bonos del Estado (deuda pública), también financiaron al movimiento sionista de fines del siglo XIX y concretaron la existencia del Estado de Israel. Luego de la primera mundial intentaron la creación de una Sociedad de las Naciones que no funcionó (1919) por la desconfianza que tenían los países entre sí.

¿Se imagina usted, a quien ni sus políticos cercanos le otorgan audiencia, el poder que tenía esta gente para contactar, sin problemas, a las principales personalidades del mundo político?

Salidos de la luz pública pero actuando tras bambalinas, un proyecto similar fue luego auspiciado por los Rockefeller (familiares de los Rothschild), algo que hoy todos conocemos como la ONU. Comenzaba a armarse el nuevo orden mundial con la banca judía a la cabeza.

Por supuesto, y como es de esperar, los Rothschild estuvieron muy atentos a la constitución de los Estados Unidos de Norteamérica, y aunque no intervinieron en el hacer político ni en la declaratoria de la independencia (1776), en poco, e indirectamente, hicieron sus mejores esfuerzos para establecer bancos y financieras en el país, instrumentos con los que se pudiera manipular el hacer de la nueva nación (tal y como hacían en Europa con Inglaterra, Francia, Holanda, Italia y otros). España aún manejaba ingentes cantidades de oro y plata colonial, y desde que les expulsara en 1492, no toleraba la presencia de judíos en su territorio.

La banca lo desafiaba todo. Tan es así que, Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos, ya al filo del siglo XIX, denunció que se estaba creando una aristocracia del dinero que pretendía hacerse con los destinos del país.

La licencia del "Primer Banco de los Estados Unidos" concluía, y como con buen tino no se la renovaban, los banqueros amenazaron con destruir la economía del país. Muy poco después, durante la presidencia de James Madison, Inglaterra le declaraba la guerra (1812).

Más adelante, merced a la crisis económica generada por el conflicto, durante la presidencia de Madison, aparecería (1816) el "Segundo Banco de los Estados Unidos" (todas entidades privadas), al que se le concedió licencia para operar hasta 1836.

La influencia negativa de este banco se hizo tan evidente que el entonces presidente y gran patriota, Andrew Jackson (1829-1837), resolvió no extenderle una nueva licencia para operar en el territorio.

Tras muchos rumores e intervenciones en su contra Jackson Diría: "El banco está intentando matarme, pero yo lo mataré".

Efectivamente, en 1833 y 1835 sufrió dos atentados pero no consiguieron dañarlo, y se especula con que los responsables intelectuales fueron los mismos banqueros a los que Jackson negaba una prórroga de la licencia. Tal vez no sea solo especulación, porque lo cierto es que la presión ejercida sobre Jackson fue tan enorme que, durante sus últimas horas de vida, se congratularía de su propia actuación: "Maté al banco", dijo.

A partir de la muerte de Jackson se sucedieron otras varias "corridas bancarias", todas motivadas por la especulación y por el deseo de los banqueros de, verdaderamente, hacerse con el control del Estado Americano (muy importante la de 1892). Esta lucha culminaría en 1913, con la ley que autorizó la existencia de la Reserva Federal, un banco privado constituido por seis familias y dirigido, desde las sombras, por los Rothschild.

A partir de entonces, finalmente, una institución bancaria sí se haría con el control del Estado Americano.

Por su parte, la prohibición de establecer asociaciones de empresas que fueran más allá de las necesidades inmediatas para cubrir tal o cual proyecto de infraestructura se deshilachó. Se habría el camino a los carteles y los monopolios.

Y sí, ahora gobernaban los banqueros y las industrias que les pertenecían, por lo que las múltiples guerras que sacudirían el siglo XX y XXI no tardarían en llegar; eran un gran negocio.

Dijo Gutle Schnaper (1743 - 1849), esposa de Amschel Moses Bauer (Rothschild) en oportunidad de una entrevista previa a su muerte: "Si mis hijos quisieran que no hubiesen guerras, no las habría".

Por lo que fueron sus hijos, nietos, bisnietos etc., se me hace que la mujer debe haber parido en el infierno.

TANTO HABLAR SOBRE DINERO...

Marx, Engels y Lenin estaban equivocados (siglos XIX y XX)... aunque Engels trató de distanciarse de la idea

Materialismo dialéctico y la igualdad de los sexos

Según se dice, el trabajar fuera de casa y ganar dinero por parte de la mujer, hace que ambos sexos puedan y deban tratarse como iguales (compartir la conducción, intercambiar roles, etc.). Es lo que sido utilizado para sustentar el neo-feminismo y el discurso oficial de la modernidad, en general (pura ideología). Entre otras, la idea ha sido convencer a la mujer de que, si trabaja y aporta dinero a la casa (si en ese sentido se "empodera"), podrá distanciarse alegremente de todas aquellas obligaciones y expectativas tradicionales que acompañan y generan su pertenencia sexual. Esto ha sido un gran engaño, pero veamos por qué.

Por las implicancias que tiene el dinero en nuestras vidas, esta es una visión de la realidad sencilla de popularizar, pero a la vez muy equivocada y peligrosa; idea con la cual se pretende explicar la sociedad humana a partir de la sola abundancia o carencia de recursos.

Acorde a esto, lo económico no solo dicta qué tipo de organización social habrá de desarrollarse sino, consecuentemente, cuáles han de ser los roles femenino y masculino, y cómo han de percibir las crías a los adultos; esto es, la economía sería también madre de la estructura sicológica de machos y hembras.

Sin embargo, a esta explicación tan tentadoramente simple, se le oponen razones que reposan en construcciones sico-neurobiológicas que se remontan al origen mismo de las especies y la reproducción sexuada.

Reflexión simple: Si lo económico fuera responsable de todo, ¿cómo se explica que, entre los mamíferos superiores y herbívoros, para quienes alimentarse no presenta mayores problemas, se den sociedades en las que, pese a la abundancia de recursos, en la práctica sea siempre el macho quien lidera la manada?

¿Por qué la sociedad de los elefantes y de los simios Bonobos), parecen ser un matriarcado a pesar de que los machos son más corpulentos y agresivos, y por qué sucede lo contrario en la sociedad de los vacunos, porcinos, caprinos, ovinos, camélidos y equinos?

¿Por qué el caballito de mar macho es el que, sobrado de alimento, se ocupa de la cría y no la hembra?

La respuesta a estas interrogantes es sencilla: porque la economía no determina la construcción sico- neurobiológica de las especies; ergo, no determina la organización social ni los roles de uno y otro sexo, o cómo cada uno de ellos habrá de sentir respecto de un opuesto sexual y la realidad en general.

Lo que determina todo esto es el instinto de supervivencia (mandato universal), por intermedio de lo que he dado en llamar "mandatos secundarios" (ver artículo anterior).

Estos últimos, cincelados por cargas hormonales de distinta intensidad desde los primeros días del embrión, son clave en el diario hacer de las especies, surgen a partir de la división sexuada y ningún planteo ideológico, ninguna imposición, serán capaces de modificarlos.

Además, los roles de machos y hembras también se encuentran anclados en el inconsciente colectivo de uno y otro sexo (lo que sienten que deben hacer y se espera que hagan). Tan es así que, si tomamos como referencia el que la hembra humana ha de ocuparse, no solo de la alimentación de sus crías sino también de su salud (limpieza del nido/salubridad), podremos observar que actuar en ese sentido para la mujer no implica nada extraordinario ni ofensivo (es un automatismo; se dispone a ello sin pensar).

Tratar de interpretar al ser humano desde lo ideológico no se condice con la realidad que cada uno de nosotros encarna, y quienes así hacen parecen haber olvidado que la naturaleza de las especies no tiene ideología, simplemente ES.

Dos anécdotas dedicadas al neo feminismo y demás agentes del cambio

1) En una oportunidad, año 2015, me encontraba a la salida de un hospital público de Buenos Aires, bebiendo un café que se acostumbra vender en la puerta.

En ese momento salió a la vereda una madre muy joven, también deseando beber un café. La muchacha, de 1,50 centímetros de altura y unos dieciocho años de edad, aproximadamente, después de hacer malabares para encontrar el dinero con qué pagar la consumición, no conseguía tomar el vaso porque en el brazo derecho llevaba dos bolsos bastante grandes, y un bebé más una mamadera en el brazo izquierdo.

Sin mostrarse molesta por la situación, finalmente logró tomar el vaso en su mano derecha y, cuando se retiró, a una mujer que estaba a mi lado se me ocurrió comentarle: "Pobrecita, tan joven y chiquita y con todo ese trabajo".

La respuesta de la señora fue contundente: "Y sí, nacimos para eso", dijo.

2) Años antes, mientras trabajaba en un hotel, en Alemania, una compañera se quejó ante la dueña porque, si bien hacíamos lo mismo, mi salario era algo mayor (ambos éramos solteros, ella 25 y yo 29 años). La respuesta que recibió fue esta: "Los hombres necesitan ganar más porque cada vez que salen con una de nosotras tienen que pagar todo." Y se acabó el reclamo, a fin de cuentas, era un argumento bastante razonable.

ACERCÁNDONOS MÁS

"Mirad que nadie os engañe". Mateo 24: 4

Como señalé en el artículo previo, "Feminismo y Nuevo Orden Mundial", la constitución de la Reserva Federal y la llegada de Edward Bernays a los círculos de la oligarquía más importante del país (quien incluso trabajó como asesor del gobierno), implicó un cambio sustancial en la política y la economía del Estado y las empresas estadounidenses.

Merced a ambos hechos, se iniciaba una etapa extraordinaria de cambios que afectarían todo el hacer de la nación.

La idea de los Rothschild (1812) de construir un gobierno mundial que respondiera a sus intereses seguía vigente (ver artículo anterior), solo que la aparición de Bernays y quienes le sucedieron permitieron avizorar una perspectiva enriquecedora que no contradecía lo que deseaban y estaba en marcha.

El problema que parecía solucionarse es que la conformación de un gobierno mundial ya no dependería tanto de las cúpulas políticas de uno u otro país porque, aunque se las tuviera cautivas, por conflictos de intereses diversos siempre podían generar contratiempos. En particular líderes o movimientos nacionalistas.

Ante esto, la mejor manera de domesticar las elites políticas y hacerlas trabajar como planeado era incidir en la mente de las masas para que éstas mismas fueran quienes exigieran lo que se deseaba, o por lo menos lo pareciera. Una excusa para actuar políticamente en uno u otro sentido.

Si esta era la solución había que trabajar sobre la conciencia pública.

Así entonces, comenzaron a desplegarse todo tipo de estrategias para que las personas obraran aún en contra de sus propios intereses, de sus propias creencias y costumbres...de su propia identidad cultural, sexual y política.

Indudablemente, un trabajo de esta índole llevaría varias generaciones porque, si bien a alguien se le puede convencer de que algo en lo que cree es incorrecto, a un tiempo no es posible convencerlo de que todo lo que él es, desea y representa es incorrecto.

Comenzaba entonces a profundizarse la batalla por la conciencia de los pueblos, especialmente aquellos que vivían en el occidente cristiano más desarrollado.

Esto sería fundamental porque, si bien las sociedades tienen tiempos diferentes, merced a sus logros tecnológicos, económicos y científicos, la occidental y cristiana es, en definitiva, la que monopoliza el hacer del mundo.

A de verse que los países centrales no solo exportan bienes de avanzada sino también ideología, modas gustos y creencias y, en este sentido, sea porque todo ello les sea impuesto o por encontrarlo interesante, los menos desarrollados y dependientes tienden a implementar todo lo que se les presenta (siempre creen que significa un adelanto/mentalidad colonial).

Así las cosas, en caso de no hacerlo serán presionados por gobiernos o estructuras internacionales de las que son parte y con las cuales han firmado acuerdos que, en muchos casos, dado que resultan demasiado lesivos de la identidad nacional e individual, y de las libertades individuales, no toman estado público.

Eso no es otra cosa que traición.

A los países centrales les ocurre algo parecido, no copian a nadie, es cierto, pero en su caso lo nuevo les es impuesto por los promotores del gobierno mundial, banqueros que controlan buena parte del hacer político, legal, económico y social de sus naciones y que son responsables, en todos los casos, del malestar que se ha apoderado de aquellas sociedades que cayeron bajo su influencia.

De esta manera y casi en silencio, a lo largo y ancho del mundo se ha conformado una elite intelectual y política de mercenarios ideológicos e inteligencias estúpidas que, elevados a posiciones de poder (educación, política, medios, arte, etc.), no harán sino distribuir lo nuevo entre la población.

Por su propia idiosincrasia, por su necesidad de diferenciarse de los adultos que les preceden y ganarse un lugar propio en el mundo (competencia), por no haber tenido oportunidad de aprender suficiente de la vida (lectura y experiencia) ni haber podido aun desarrollar un espíritu crítico que les evite ser víctimas de inteligencias maliciosas, los jóvenes participarán con singular entusiasmo de todo ello y, por ende, serán los más afectados por las consecuencias.

Pronto aparecerán leyes, regulaciones y publicaciones dando respaldo a lo que ya ha sido instalado y, de ahí en más, lo nuevo pasará a ser una obligación.

Dos altos necesarios en el relato

1) Las verdades del mundo

Es muy importante saber que, para ganar en seguridad y entablar una relación "productiva" con la realidad, cada uno de nosotros -y desde la infancia- necesita y va formándose una idea de todo lo que ocurre a su alrededor, cosas que serán, para cada sujeto, las verdades del mundo (lo que uno da por cierto). Armado de esas verdades cada uno interpretará la realidad que le toque vivir con mayor o menor acierto, pero siempre aplicará a ella sus apreciaciones generales sobre lo que está bien o mal, sobre lo correcto e incorrecto, sobre lo bueno y lo malo, sobre lo que es verdad y lo que es mentira.

Merced al propio acopio de experiencia, con el tiempo algunas de estas "verdades del mundo" irán modificándose, pero no todas, siendo que un número de ellas permanecerá por siempre como parte de la identidad del sujeto. Como fuere, nuevas o viejas, cualquier cosa que las desafíe, íntimamente se traducirá en una agresión a la propia identidad.

Ante esto la persona reaccionará de distintas maneras, a saber: A) olvidará casi de inmediato lo que ha sido dicho; B) negará todo con obstinación convirtiéndose en un necio; C) reaccionará agresivamente (físicamente o de palabra) y elevará su voz o abandonará la escena dándose por ofendido.

Por ultimo puede intentar desacreditar a su interlocutor, si fuera el caso, y valiéndose de la burla o el chiste dará por terminada la conversación.

La persona más inteligente, sin embargo, si bien puede molestarse ante pensamientos propios, dichos de terceros o información escrita que contradiga sus creencias, reflexionará sobre ello y, en caso de reconocer ser víctima de una equivocación o de un engaño, hará su mejor esfuerzo por cambiar de postura (cuando uno está equivocado se siente, se intuye).

A todo esto deseo agregar que reconocer que a uno le han engañado, o que uno mismo se ha equivocado, permite quitarse de encima un peso extraordinario por el simple hecho de que ya no habrá necesidad de continuar creyendo en, o defendiendo algo que no se compadece con la realidad. No es fácil ni agradable hacer tal pero, según mi propia experiencia, es absolutamente liberador y gratificante.

2) Sistema Límbico

En él reside la atención, así como las conductas creativas y de tendencia paranoica. Entiende la supervivencia en evitar el dolor y alcanzar el placer. Muestra un constante fluir de emociones varias y en permanente movimiento, incluyendo recuerdos ligados a los afectos.

Paul Mc Lean, sico-neurobiólogo de investigación, nos hace saber su hondo desconcierto y preocupación ante la evidencia de que, según lo necesite, el sistema límbico es capaz de dominar todas las funciones mentales superiores (la razón).

Los estudios mencionados, más otros realizados por Wilder Penfield y J.E. Le Doux demuestran que, aparte de controlar la vida instintiva, la actividad viceral y la respuesta emocional, el cerebro emocional tiende a ser el lugar de nuestro juicio por excelencia, en vez de serlo el más avanzado Neocórtex. Es más, decide si este ha tenido una buena idea o no, y si lo que ha pensado es verdadero o correcto. También determina valencias, esto es, si uno ha de sentirse positivo o negativo respecto de algo.

Está involucrado en la elaboración de las percepciones y la memoria, particularmente de la memoria a corto plazo y la motivación. Se ubica detrás de la cara.

La inteligencia y la razón, por tanto, han de verse como una herramienta creada por, y útil al cerebro emocional, permitiéndole ampliar su nivel de conciencia (para recibir más y mejor información) y en ningún caso para imponérsele. Si en algo estriba la fortaleza del sistema límbico es que no se lo puede modificar a gusto del consumidor.

MANIPULACIÓN DE LA CONCIENCIA

Se ve, pero no se ve

Como señalé, los padres son la primera escuela, ellos nos enseñan lo mejor que tienen para intentar que nuestra vida sea exitosa. Dentro de sus enseñanzas también se nos "cuelan" los fantasmas de cada progenitor (miedos, creencias, etc.), que integran sus propias verdades del mundo.

Muchas de estas enseñanzas están subrayadas por el equívoco y nos persiguen por muchos años, pero no nos son transmitidas de mala fe sino todo lo contrario, y estará en nosotros el saber qué tanto hay de cierto sobre tal o cual cosa, porque ellos no pueden ni pudieron hacer más o mejor.

La escuela también forma parte de nuestra educación, una institución que, aparte de enseñarnos cosas útiles para nuestro futuro laboral como adultos, nos inicia en el mundo del "allá afuera", socializándonos para interactuar en una comunidad que ya no es la de nuestra familia.

El secundario, a su vez, reproduce dicha socialización y tiene la función de educarnos en materias que no son parte de la "currícula hogareña" ni escolar y, si tenemos suerte, nos permitirá avizorar qué deseamos hacer cuando terminemos de cursarlo.

La universidad ya habla de especialización, y aunque se sostiene el principio de autoridad y los horarios, la libertad del alumno para cursarla es mayor.

La currícula responde a un proyecto político y social de Estado, al que asesoran grupos de poder económico que ven en la enseñanza pública y privada la oportunidad de moldear las mentes y capacidades de quienes serán los futuros ciudadanos-trabajadores.

¿Pero qué sucede cuando prácticamente nada de todo esto se cumple? ¿O se cumple, pero no es lo que nosotros pensamos?

¿Y por qué ocurre a lo largo y ancho del mundo occidental?

DECADENCIA POR DISEÑO

Titiriteros

Permítame el lector la siguiente doble introducción:

1) Charlotte Thomas Iserbyt, a quien ya he nombrado en mi libro "Pensar no duele", es hoy una mujer de edad y de dinero cuyo padre y abuelo fueron miembros de la siniestra y elitista sociedad "Skull & Bones (y muy compinches de los Carnegie).

Trabajó como educadora y como principal consejera en el departamento de educación de los Estados Unidos durante el gobierno de Ronald Reagan, y fue un agente del cambio educativo que ya estaba en marcha (hoy lo desprecia). Antes de ocuparse en eso y como parte de su entrenamiento previo, le fue entregado un manual titulado: "Innovaciones en educación: Guía para un agente del cambio". Así mismo se le pagó un curso para educarse en el asunto y poder influir en el conglomerado docente, así como en políticos y personajes encumbrados de la comunidad que, con mucho sentido común, se resistían a los cambios propuestos (los "resistentes", según la jerga que se usaba).

Las declaraciones de Iserbyt en su libro "Dumbing down America" (estupidizando América), y que confirmara en repetidos reportajes que le hicieran periodistas de investigación, dan cuenta de que desde 1934, las elites del país habían fraguado un plan para, verdaderamente, lograr que la gente supiera poco y nada (en los Estados Unidos y el mundo). Para fabricar burros, diríamos hoy, y para modificar su manera de pensar, sentir y actuar.

Eso llevó su tiempo y no pudo comenzar a implementarse sino hasta mediados del siglo XX (finales de 1960).

Hoy una arrepentida, la señora denuncia que el programa comienza en los jardines de infantes y en la escuela, algo que hoy conocemos en todo occidente. Cuenta con dibujos animados que propician el que los niños -que son intelectualmente indefensos-"descubran" el sexo, la homosexualidad, la diversidad, las drogas y el alcohol (yo los he visto en varios países), y también consta de charlas y textos humanistas que les predisponga a aceptar un gobierno mundial. De igual manera se les enseña sobre la pedofilia instruyéndoles, además, en el tema del cambio climático en un sentido colectivista (comunismo) en asociación a los derechos humanos, etc.

Hablar en contra del cambio climático, o mismo sospechar que lo que se dice no es tan cierto está absolutamente prohibido. Hay solo una versión válida de los hechos y sobre el asunto no se puede discutir (¿Y la libertad de palabra y pensamiento?).

A quien se interese por saber más al respecto, y porque lo considero un documento de suma importancia, recomiendo buscar en Internet el reportaje que le hiciera Daniel Estulin, periodista de investigación y autor de varios libros muy renombrados.

Este reportaje fue traducido al castellano, así que el lector de habla hispana no tendrá problemas de comprensión. Así mismo, aunque en idioma inglés, podrá encontrar y bajar gratuitamente el libro de Iserbyt en formato PDF: "Dumbing Down America".

También puede acercarse al libro escrito por Teresa García-Noblejas, publicado por "Hazte Oír": "¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio?

Por no acompañar el discurso oficial de la modernidad, el libro, que se entrega gratuitamente, fue prohibido en 11 comunidades españolas. Sin embargo, la gente lo pide por todo el país (típico de la clásica estrategia comunista, acusan al material de homofóbico). Ya se entregaron 100.000 libros y van por la segunda edición.

Me pregunto cuándo comenzará la quema de libros.

Hablando sobre este tema con un político local, en un momento me dijo: "Y qué se puede hacer para revertir esto?, a lo que contesté: Votar mejor o presionar al ministerio de educación para que modifique la currícula, enjaulando y paseando por las plazas a todos aquellos educadores que insistan en trabajar como agentes del cambio. Además, si sus hijos verdaderamente les importan, los padres deben ser puestos al tanto de lo que ocurre, agruparse y actuar como asociación.

2) El 22. 02.2017, Mika Brzezinski, una globalista de primera línea, miembro del oscuro y poderoso CFR e hija del maquiavélico Zbigniew Brzezinski, consejero de seguridad del estado norteamericano y fundador, junto a David Rockefeller, de la Trilateral Commision, con total soltura declaró en televisión (MSNBC) lo siguiente: "Nuestro trabajo es controlar, exactamente, lo que la gente piensa" (por medio del control de la prensa, la industria del entretenimiento y la currícula que guía la enseñanza, porque a eso se refería).

Más claro imposible, y espero que el lector lo tenga presente por siempre.

¡SECUESTREN EL CONOCIMIENTO!

¡Si hubiéramos sabido!

Luego de la Segunda Guerra Mundial, y especialmente a comienzo de los años ´60, la oligarquía norteamericana y europea (Grupo Bilderberg), desde largo tiempo atrás ya había entendido que las personas sabían demasiado, y que el individualismo y la religión eran obstáculos que había que sortear si es que, efectivamente, esperaban poder desarrollar los planes que tenían y que hoy conocemos como "Gobierno global" y "Nuevo orden mundial". En este sentido y como se planease 30 años atrás, la solución era "estupidizar" a las gentes enseñándoles lo menos posible y aplicar técnicas sicológicas con las que modificar su actitud general frente al mundo.

Anticipándose, a comienzos del siglo XX John D. Rockefeller señaló: "Yo no quiero una nación de pensadores, yo quiero una nación de trabajadores" (nada de pensamiento crítico).

Más adelante diría algo así: "Que estén en la escuela todo el tiempo posible, pero que no aprendan nada" (tal cual lo que sucede).

La efervescencia estudiantil de la década de ´60, la inconformidad con el Statu quo y los movimientos revolucionarios de aquel entonces eran demostrativos de que las personas sabían demasiado. ¡Hasta pretenden intervenir en decisiones de gobierno!, señalaría escandalizado uno de los Rockefeller.

La intelectualidad, entonces, si bien no podía evitarse, debía sostenerse en un pequeño grupo al que le fuera imposible llegar a las masas.

Así, impulsado desde las universidades, comenzó un tiempo de escritos prácticamente oscurantistas que al común le resultaban imposibles de leer, y otros que ni los mismos intelectuales comprendían, tal el caso de un ya famoso y loquísimo "trabajo" (artículo) publicado en 1996 por la prestigiosa universidad de Duke (EE.UU.). Dicho "trabajo científico", que en su momento fue estudiado con el mayor respeto y admiración, lo concibió el físico y matemático Alan Sokal con el solo propósito de tomarles el pelo a los oscurantistas (humanidades) y denunciar lo que estaba ocurriendo. Se tituló así: "Transgrediendo las fronteras: Hacia una hermenéutica transformativa de la gravedad cuántica".

En paralelo y como reaseguro se comenzó a trabajar en reducir drásticamente el vocabulario de las masas, todo lo cual actuó en contra de la transmisión del conocimiento porque, cuanto más reducido sea el vocabulario de una persona, más le costará entender cualquier cosa que vaya más allá de las palabras que conoce y aplica en su vida diaria. Por otra parte, cualquier escrito que apenas supere su capacidad lingüística le resultará cansador y lo rechazará de inmediato. Su interés, entonces, se centrará en cosas sencillas y banales que no le exijan demasiado, pero que tampoco le servirán de nada.

Esto ha ocurrido a lo largo y ancho del mundo, tan es así que, en oportunidad de una reunión con universitarios españoles (2006), descubrí que ninguno de ellos podía leer de corrido ni interpretar correctamente las comas y los puntos, y que ante palabras algo inusuales o largas debían hacer un alto significativo en la lectura (las silabeaban). A un tiempo, en las escuelas se suspendieron las redacciones acerca de temas varios, por lo que no se pudo conocer ni mejorar el conocimiento del lenguaje que tenían los alumnos, y la lectura de libros se volvió casi un absurdo.

Tal como hiciera la Unión Soviética, el plan educativo era fabricar idiotas útiles, individuos que supieran poco y nada, que pensaran en la no existencia de lo que está bien o mal (relativismo), y que luego pudieran aceptar su servidumbre mansamente.

Pronto llegaría el conocido "Multiple choice", convirtiendo el saber en una simple adivinanza, y además se promocionaría el que los alumnos pasaran de grado casi porque sí (algunos hasta lo lograron por repetir el año lectivo un sinnúmero de veces).

Todo estaba aceitado y en marcha. La televisión, la radio y los medios audiovisuales harían lo suyo reduciendo drásticamente el número de palabras utilizadas, y se contrataron ingentes cantidades de individuos presuntamente graciosos, verborrágicos y visiblemente ignorantes para amenizar las horas del día.

A los padres de los años ´80 y ´90 todo esto no les interesó porque la mayoría ya formaba parte de la "camada" de los que manejaban un vocabulario pobre y sabían poco, y estaban dispuestos a aceptar lo que fuera en nombre de la modernidad. Así las cosas, a partir de esos años lo que más les importó fue que sus hijos pasaran de grado.

Anécdota

Aún recuerdo un programa de radio argentino (radio continental - nov. 2015) en el que, en un momento de "sincericidio" y divirtiéndose con sus compañeros, la locutora de turno dijo: "Y sí, a nosotros nos pagan para llenar las horas con palabras, hablando de cosas sobre las que no sabemos nada" (no sé si continúa trabajando).

-2-

Evidentemente, el hecho de que la población fuese intelectualmente secuestrada no significó que se le pudiera poner un tapón en el cerebro, o sea, dejarla al margen de toda actividad intelectual.

Propio del ser humano, era claro que las personas tenían que interesarse por, y pensar en algo.

Sin embargo, debía ser algo que les alejara de lo político, de lo sociológico y de toda información importante; de aquellas cosas que al sistema no le convienen.

La solución se conocía, debía trabajarse sobre el cerebro emocional o sistema límbico, al tiempo en que a los menos integrados se les induciría a ocuparse, o ser parte, de temas y organizaciones que no afectaran los intereses que estaban en juego (protección a las ballenas, beber mucho alcohol, físico culturismo, bajar de peso, comer sano, protección al medio ambiente, consumo de drogas, política menor, música, etc.).

¿Pero cómo hacerlo? ¿Con qué alimentar el cerebro de las masas para que éste estuviera ocupado sin que ello significara una amenaza para los planes de la elite, para el sistema?

¿Cómo "dormir" a las personas sin que se dieran cuenta de lo que les estaba pasando?

En primer término, habría que provechar lo que ya se encontraba presente, deportes, crímenes, música y chismes y, si fuera necesario, se iniciarían proyectos o inventarían noticias que llamen la atención lo suficiente como para que se hable de ello a diario.

A todo esto, es de destacar que los periódicos y la televisión jugarían un papel central, a lo que, luego, otros medios audiovisuales harían su aporte.

Al punto debo señalar que, por su importancia dentro de los medios de comunicación (colores cambiantes, movimiento, sonido, compañía, etc.), a nivel emocional la televisión es líder y, como tal, en toda circunstancia el líder siempre cuenta con un amplio consenso público. Resulta entonces común escuchar que, para acreditar lo que está diciendo, una persona manifieste: "lo vi en la tele" (por lo tanto es cierto).

La televisión, además, genera personajes que se mantienen en la pantalla por años y años y con los cuales el espectador acaba identificándose. Por lo general son personas agradables que gustan a una gran audiencia, y los responsables de dar a conocer tal o cual cosa. Puede tratarse de noticias, mentiras, entretenimiento, deportes o análisis político, no importa, lo que se pretende es que gocen de credibilidad porque, si resultan creíbles, todo lo que digan o hagan será respaldado por la audiencia que les acompaña.

Es más, ellos mismos serán entendidos como importantes porque se percibe que siempre están y, en algunos casos, hasta se conoce parte de su vida privada (son casi amigos, representan al espectador).

La resultante es que, habiéndose identificado con ellos, cualquier cosa que un tercero diga en contra de estos individuos o su discurso, el espectador cautivo lo habrá de vivenciar como un ataque personal y, sea lo que sea que esa persona haya dicho, será inmediatamente invalidado.

De esta manera es posible conseguir que uno u otro predicamento televisivo pase a ser, en cierta medida, parte de las "verdades del mundo" de un gran número de personas.

"El pueblo tiene que estar pendiente de grandes eventos", sentenció Nicolás Maquiavelo, quinientos años atrás, lo que hoy se traduciría en deportes, shows, entrega de premios, conmemoraciones, arribo de celebridades, mega conciertos, concursos, etc.

Ejemplo: Yo crecí en una época en que la televisión no existía (al menos en mi país), de modo que he podido observar lo que ha venido sucediendo respecto de su presencia y contenidos.

Sin ir más lejos, lo que ha ocurrido en torno a los deportes es impresionante, y como no considero pertinente dedicarme a un recuento de lo sucedido hasta nuestros días, me limitaré a señalar que el deporte pasó de ser algo de fin de semana, a ser algo diario que ocupa horas interminables de televisión y radio, e infinitas páginas de diarios y revistas.

Aunque genere mucho dinero, esa presencia del deporte en la vida de todos los días no es tan casual, porque habiendo tomado nota del interés público por el mismo, el público masculino en particular (el peligroso), resultó sencillo darle mayor protagonismo.

Solo había que insistir lo suficiente para que entrara en las cabezas de ese colectivo como algo relevante y de suma importancia.

Y bueno, dirá alguno, si en todos lados y todo el tiempo se habla de deportes, es obvio que debe ser algo importante.

Esa "verdad" no se razona, se percibe a nivel emocional y, anclada allí, será muy difícil sustituirla por otra cosa.

Fútbol a la carta

Fíjese el lector, no ya en los partidos propiamente dichos (incluyendo las categorías sub 20 y sub 17), sino en los incontables personajes que nos hablan de fútbol (por ej.) todo el día, todo el año. Múltiples programas de "entendidos" discutiendo sobre la actuación de uno y otro equipo, noticieros hablando sobre temas relacionados, programas en los que se entrevista a jugadores, en los que se discute la valía de un técnico comparándolo con otros, en los que se habla de transferencias, de partidos pasados años atrás, de la condición de tal o cual estadio, etc. Es tal el número de torneos propios y ajenos que, muchas veces, alguien a nuestro lado pregunta: "¿Y qué copa están jugando, qué equipos son ésos?", porque a un gran número de hombres también se los ha conseguido interesar en cualquier partido de fútbol.

La cosa es que, habiendo ganado la atención de la población masculina, en este caso, el tema de conversación preferido será el deporte, "lo importante", y como son mayormente hombres quienes se interesen por esto, su desconexión con las cosas que verdaderamente importan, el conocimiento y la política, está asegurada. Invertirán su virilidad en una pelota, algo que el sistema impulsa y agradece.

En todos los países que recorrí me ocurrió que, al entablar una conversación "de café", con hombres locales, casi de las primeras cosas que me preguntaron fue: ¿Y de qué equipo sos? De ninguno, del que juegue bonito, he respondido. Esa respuesta me ha ganado tantas miradas extrañas y hasta sospechas de homosexualidad que, a menudo, en oportunidades similares respondo: del Barcelona, de la Lazio, de etc., dependiendo del país en que me encuentre.

Para la mujer se han consagrado horas y horas de programas de chismes, de propaganda neo feminista, de embarazos ajenos, de moda, de educación progre, de cocina, de dietas, casamientos de "celebridades", cirugías estéticas y tratamientos de todo tipo, y para los más jóvenes un revoltijo de música y videos que han llevado a las últimas generaciones a sentir que eso es lo importante. "La música es mi vida", ¿nunca lo escuchó? Y no lo dice gente que produce música, sino que la escucha.

¿No le llama la atención que un sin número jóvenes no acostumbren mirar a los ojos y pasen horas enteras escuchando música con los oídos tapados por altavoces minúsculos, o ensimismados en la pantalla de un teléfono celular o una computadora? Un escapismo, puede ser, pero en ese caso están escapando de una realidad desagradable, de un mundo que no entienden porque les han prometido cosas que nunca se cumplen, porque en el camino les han estupidizado, y porque el futuro se les aparece como algo en lo que no pueden confiar. Les han arruinado.

Campañas políticas

En política, por ejemplo, si alguien organiza una campaña propagandística a favor de un partido verá usted que, si la campaña está dirigida por gente que sabe de manipulación y apunta al ciudadano medio o a los estratos menos instruidos, jamás intentará llegar a ellos con una sarta de gráficas, números, estadísticas y fechas porque eso resulta agotador para la generalidad de las personas y no se le prestará atención (no funciona como argumento). Cansará y hará que estas pasen de página o visiten otro canal u otra radio que no les imponga concentrarse y pensar tan a fondo porque, aunque pensar no duele ni engorda, pensar es algo que ha sido prácticamente desterrado de la sociedad occidental.

Esa "gente que sabe", entonces, para conseguir votantes se remitirá a trabajar sobre el cerebro emocional, sobre la emocionalidad de la población.

Los candidatos, si son espurios, prometerán cosas que jamás tendrían la intención de cumplir pero que "suenan bien", y aún si fueran gente honesta utilizarán palabras que no necesitan de ninguna evaluación por parte de la razón.

El discurso será breve y se repetirá al infinito evitando toda profundización, y las palabras clave serán pocas pero fuertes y claramente entendibles: trabajo, paz, combate a la criminalidad, aumentos salariales, baja de impuestos, derrota de la pobreza, alegría, hermandad, mejora de la educación y un futuro espléndido en el que todos trabajarán juntos por el país (progreso por todas partes). Todo esto ha de representarse en palabras o frases minúsculas (eslogans) que, de alguna manera, resuman lo dicho, impacten y permanezcan en la mente de las personas: "Cambio" (muy popular porque incluso sugiere una mejoría a nivel de las frustraciones personales); "Sí se puede" (B. Obama); "America primero" (D.Trump), etc.

Las presentaciones del candidato deberán estar acompañadas por sonrisas, chistes y elementos festivos y, si se obrara de mala fe, por mentiras que impresionen negativamente acerca de los opositores y su actuación (acusaciones falsas). También por el chiste o la caricaturización malintencionada y la calumnia, a manos de la prensa canalla (periodismo prostituido).

Si los medios de comunicación acompañan estamos frente a una campaña propagandística simple pero inteligente que aprovecha la falta de instrucción de las masas, su falta de espíritu crítico y de conocimiento, y su falta de información. Una campaña para niños grandes, para idiotas, para cretinos útiles.

"Para la gente, la realidad es lo que nosotros le decimos", sentenció alguna vez Vladimir Putin.

Dicho esto, debo aclarar que esta estrategia no siempre funciona, la razón es que, con el tiempo, las personas pueden percibir que se las engaña, y aunque no puedan especificar más allá de sentir que las cosas no están bien, optan por renegar de aquello que se les presenta como una verdad o necesidad. En nuestros días, la victoria electoral de Donald Trump, en los Estados Unidos, sea quizá el mejor ejemplo. Una respuesta formidable de lo que llamo el sistema inmunológico social (comparable al "Brexit").

Sobre el tema (nada más ilustrativo que la actualidad)

D. Trump, que no se debe a los demócratas ni a los republicanos porque aparentemente piensa por sí mismo, que cree en el Dios cristiano y lo nombra, y que tiene en cuenta el sentido común (¡horror!), tuvo todos los medios de comunicación importantes en su contra (88%), incluyendo aquellos del exterior, y los comentarios de políticos y allegados no fueron diferentes. De él se habló mal (y se habla) en Alemania, en Francia, en España, en Uruguay, en Perú, en China, etc. (nunca vi algo similar ni tan vergonzoso). Solo algunas redes sociales y emisiones ciudadanas locales lo acompañaron en descubrir el monstruo político, social y económico que fue su antecesor, Barak Obama, así como a la muy sinvergüenza, mentirosa, ladrona y neurológicamente enferma que fuera candidata del partido demócrata, Hillary Clinton.

Al gran público, la prensa mundial le ocultó que tanto ella como su marido (Bill Clinton), la CIA y el mismo Bartak Obama (todos globalistas) estaban envueltos en el tráfico de niños, conocido hoy como "Pizza Gate", y en la venta de drogas, obteniendo dinero con el que financiaban al terrorismo en Medio Oriente y que también guardaban para ellos mismos. Hoy día se saben más cosas sobre ellos, y espero que vayan todos presos.

Los niños vendidos a los ricos no solo eran violados durante años, en ocasiones los torturaban, los despedazaban y hasta bebían su sangre en ritos satánicos. Pocos han podido ser rescatados.

Véase que B. Obama (para no perder el hilo), tuvo más guerras que sus antecesores, 8 años de guerra continua, que no cumplió con la promesa de desmantelar la cárcel de Guantánamo, que firmó leyes aberrantes en contra de las libertades individuales, que financió al Isis/Al Quaeda/Al Nusra con armas usadas durante la guerra de Croacia y dinero sucio, provocando la destrucción total de Libia y la casi total destrucción de Siria, así como la invasión de refugiados a Europa...que en sus años de gobierno firmó 200 decretos y 3000 regulaciones que afectaron negativamente a la industria local y a la posibilidad de la gente común de abrir y sostener un comercio (impuestos y requisitos legales), que movilizó al FBI para volver a poner a punto campos de concentración y reeducación en donde detener y retener a los propios ciudadanos (FEMA) en caso de que hubieran demasiados opositores a las políticas que tenía en mente, que entre gallos y medias noches firmó una ley que él mismo pidió al congreso, con la que se puede detener indefinidamente a un ciudadano estadounidense sin que tenga derecho a juicio y sin que se le exponga el motivo de su detención, etc.

Esto ocurrió porque el Sr. Obama, negro y todo, forma parte de la conspiración que intenta imponer un nuevo orden mundial. No extraña que ni siquiera haya tenido la vergüenza necesaria como para no aceptar el "Premio Nobel de la Paz" que, insólitamente, le otorgaron aún antes de comenzar a gobernar (está politizado, como premio no vale nada).

Por supuesto, al público y para que votasen por H. Clinton, la izquierda light lo ocultó todo y por todo el mundo (manipulación), y si jamás hizo alusión a lo que ya se sabía es porque Obama "es un demócrata progre". La derecha tampoco informó a la gente porque en esos asuntos atados por la obediencia a los globalistas, o por la obediencia a Norteamérica (en el caso de otros países) solo los diferencia el color del pelaje (lo mismo vale para el partido verde).

En suma, si la victoria de Trump les ha dolido tanto es porque todos ellos están embarcados en el proyecto globalizador de la elite mundial.

Así entonces, si usted deseaba que H. Clinton ganara la presidencia es que fue víctima de una campaña propagandística que hablaba mal de Trump y ocultaba los dobleces de la Clinton, al tiempo que decía maravillas de ella.

Finalizo este pequeño tramo con lo siguiente: si consigue acabar con la globalización, o por lo menos la detiene, todo lo malo que pudiera hacer D. Trump me tiene sin cuidado.

¿ENRIQUECIMIENTO CULTURAL?

Nos mienten todo el tiempo

Pero como estamos hablando de manipulación de la conciencia y esto es algo que comenzó décadas atrás como instrumento para producir en la sociedad cambios que permitieran avanzar en su destrucción y que, a su vez, permitieran la constitución de un nuevo orden mundial, si bien instalar el deporte y lo banal como algo de suma importancia es parte de ello, y si bien bajar la calidad educativa acompaña el esfuerzo, dividir la sociedad occidental y cristiana en grupos enfrentados también ha sido parte del trabajo de zapa.

Así, luego de que W. Lippman lograra imponer la idea en Australia, la elite de la oligarquía mundial forzó, particularmente desde la ONU (a la que domina), el multiculturalismo y la diversidad sexual como parte de un hacer democrático, y la no discriminación como bandera de un futuro brillante y de prosperidad general (el neo feminismo, que sirve a los mismos fines, si bien forma parte del todo no surge en la ONU).

El tema de la diversidad sexual ya fue tocado en el artículo anterior, por lo que no insistiré en ello.

A primera vista causas buenas y justas, nadie se atrevió a señalar que estaban llevadas por el equívoco, y quienes (países) sí lo vieron no tuvieron la fuerza, el coraje ni la inteligencia necesaria para oponerse a ello o, por lo menos, para plantear ciertos límites.

De tal suerte, aquello de "todos somos iguales" se convirtió en un mantra, una verdad revelada contra la cual no se puede hablar sin ser sospechado o acusado de fascista (de eso se trata, callar a los disidentes).

Las campañas propagandísticas respecto de estas cosas han sido tremendas y de largo aliento, tanto que la generalidad de las personas, aún en contra de su intuición, ha sido llevada a pensar que quizá sí sea posible alcanzar tal grado de igualdad y, por tanto, se inclinan a defender la idea.

¿Pero por qué digo que esas pretensiones están guiadas por el equívoco?

En primer lugar porque, tal como se plantea, el multiculturalismo implica la inserción de un numéricamente importante grupo social en otro, cuya cultura difiere sustancialmente de aquella de los recién llegados.

En Europa, y lo puedo decir por propia experiencia, aun siendo de extracción cristiana y aunque se maneje con el lenguaje del común, un extranjero será siempre un extranjero, alguien finalmente percibido como una entidad extraña, y si esa persona fuera de raza negra, amarilla o lo que fuere, lo será doblemente. Ni que hablar si fuera el caso, además, de tener una religión diferente, como es el caso de los musulmanes (otros grupos son insignificantes).

Los turcos que en los años ´60 fueron llevados a Alemania para trabajar, más allá de aprender algo de alemán jamás se integraron, y educaron a sus hijos en la idea de volver a su país de origen; cosa que no sucedió (sus hijos sí hablan buen alemán).

Por otra parte, los grupos minoritarios que llegan masivamente no son proclives a mezclarse porque se sienten seguros y cómodos entre los propios y, en consecuencia, no solo construyen guetos, sino que también discriminan negativamente a la sociedad que los recibe. Los judíos son los únicos que consiguen mimetizarse bastante con la sociedad cristiana, aunque mantienen sus lugares de reunión, escolaridad, deportes y culto, bien separados (si habla con ellos en confianza, y aunque no lo digan directamente, verá que casi todos desprecian a la cristiandad).

Los homosexuales de Madrid, por ejemplo, que son españoles y hablan el idioma perfectamente, se han ido retirando a una parte del barrio Justicia, en lo que se conoce como "La Chueca". En su momento, por su parte, los de California se amontonaron en el distrito de Castro. Ambos grupos formaron guetos.

¿Cómo entonces pretender que se dé una integración? ¿Cómo pretender que todos vivan alegremente en paz con un vecino en el que no confían y con el que no se sienten cómodos, y que tampoco confía en ellos ni se siente cómodo entre ellos?

Este tipo de multiculturalismo, a lo que puede sumarse aquello de integrar la diversidad sexual son un absurdo porque no hay integración posible, y el que pequeñas comunidades no llamen la atención únicamente significa que, por pequeñas, no resultan visibles (no molestan).

Es la homogeneidad cultural lo que hace que una nación sea posible.

Algo un tanto diferente ocurre si, por ejemplo, se diera que un italiano, un francés o un argentino vivieran en Alemania, y esa pequeña cosa a favor de su integración es que los tres individuos provienen de una sociedad cristiana. Así, aunque cocinen distinto, sean de piel un poco más oscura, tengan una lengua madre y algunas costumbres diferentes, comparten los mismos valores. Son, de alguna manera, previsibles, para el cerebro emocional no comportan una amenaza.

Tan difícil es la integración que, invitado a dar una charla a un grupo de madres extranjeras, en Ennis, Irlanda, habiendo llegado primero y acompañado de quien era la organizadora, una cubana amiga, observé que todas las que iban llegando y a pesar de que se conocían y hablaban inglés, se agrupaban según sus nacionalidades y hasta por el color de su piel.

Las madres negras (Nigeria, Angola y Ghana) se sentaban junto a otras madres negras y singularmente alejadas del resto (esquinadas), las rusas y polacas junto a madres rusas y polacas, las latinas junto a otras latinas, y así sucesivamente. La mayoría solo se conocía de vista, no eran amigas, como podría pensarse.

Por lo demás, todas eran extranjeras, cristianas y compartían problemas en común, pero cada una de ellas se sentía más a gusto entre las de su raza, cultura, origen o historia. Pregunto al lector, si usted es heterosexual de mediana edad, progre, de educación cristiana y considera ser parte de la raza blanca: ¿Cuántas veces invita a su casa a homosexuales, travestidos, gitanos, negros, indígenas, judíos, etc.? ¿Cuántas veces invitó a personas de otro país que no se condigan con buena parte de lo que usted mismo siente que es y representa?

No seamos hipócritas pretendiendo que hacerlo está bien...pero pensando "que lo hagan los otros".

Es posible que los grupos minoritarios sí lo inviten a sus casas, pero en eso influye el que usted pertenezca a la cultura dominante.

Respecto de todo esto aún recuerdo una charla con un padre holandés dueño de un restaurante, en la que dijo: "Yo no tengo nada en contra de los negros, ¡pero que a mi hija no se le ocurra traer uno a casa!" Respetuoso de las leyes de su país solo toleraba, y a disgusto, a los negros que "andaban por ahí".

En otra oportunidad, ya en Argentina, invité a salir a una muchacha que trabajaba conmigo en una empresa de catering y, para mi sorpresa y desagrado, antes de aceptar me miró a los ojos y dijo casi en tono de advertencia: "Mirá que soy judía". Nunca pude olvidarlo, porque otras judías con quienes me relacioné en la juventud jamás me habían dicho algo así. ¿Qué educación habrá recibido? ¿Qué implicaban sus palabras?

El CAOS Y EL DESALIENTO COMO OBJETIVO

La muerte suave

Por el peso que tiene respecto de las relaciones sociales, el tema sexual ha sido privilegiado por quienes trabajan en reingeniería social, y tanto la píldora anticonceptiva como la revolución sexual de la década de 1960 fueron el comienzo del hoy.

La píldora (1959) permitió que las muchachas y señoras casadas pudieran tener relaciones sexuales sin el riesgo de quedar embarazadas, algo que para ellas fue un gran acontecimiento porque les permitió experimentar su sexualidad con una gran libertad.

Cerca de 1991 aparecería "la píldora del día después", químico que en caso de que el día anterior se hubiese dado un embarazo, lo abortaría (ideal para menores de edad que se hubieran "dado un gusto" sin utilizar ningún tipo de anticonceptivos).

Pero la idea de las elites, el interés puesto en todo ello, no era beneficiar a la mujer sino generar un gran desarreglo social y, a la vez, propiciar una menor tasa de natalidad.

El neo feminismo, fiel a sus mandamases, promovió la liberación sexual de la mujer como una manera de alcanzar la igualdad entre los sexos y, en la práctica, alentó a las muchachas a no privarse de nada al respecto. Siempre habría tiempo para conseguir marido, no amor, marido (un ancho camino hacia la insatisfacción).

Eso permitiría que los compromisos de pareja tardaran más, que nacieran menos niños y, en suma, que el orden tradicional comenzara a derrumbarse.

Las generaciones anteriores estaban, como se dice, "con la boca abierta", sus consejos ya no servían ni nadie quería escucharlos. El mundo era de los jóvenes.

Los muchachos, obviamente, estábamos felices. Ahora era mucho más fácil tener relaciones sexuales porque no había que "hacer el novio" durante mucho tiempo.

No olvidemos que todos habíamos sido educados conservadoramente, así que la revolución sexual iba llegando de a poco, pero llegaba.

Así, entrada la década de 1970, aunque por un tiempo muy corto y no todas ellas, como éramos "iguales" se daba que algunas de las muchachas más politizadas insistían en compartir los gastos (hotel incluido).

Como digo, no duró mucho.

Esto en parte se debió a que un buen número de esas parejas no tenían interés real en mantener relaciones sexuales, y porque la mayoría, aunque lo tuvieran, pensaban que si a los hombres "eso" les gustaba tanto, acostarse con ellos era casi como hacerles un favor. Sí esperaban que se las contentara, pero pagar no figuraba en sus planes (un tradicionalismo aparentemente incorruptible, esto es, a las mujeres hay que pagarlas).

Estudios de varios países (Italia, EE.UU., etc.) han demostrado que el 40% de la población femenina jamás consigue llegar a un orgasmo, y que otro 25% tiene dificultades para lograrlo. A algunas, el acto sexual les da asco.

Otra cosa en la que se trabajó consistió en instalar la idea de que ya no era necesario casarse para vivir en pareja, algo que inmediatamente se hizo muy popular (era liberador y rebelde, de avanzada). Unos años después, desde la ONU se comunicaba que el matrimonio hacía infeliz a la mujer (estimado lector, verdaderamente, sobre lo social y lo concerniente a la salud no debe confiar en nada de lo que digan los organismos internacionales, cuando no es una estafa a la buena fe, es propaganda).

El matrimonio perduraba, aunque mayormente justificado por la llegada de hijos.

La sociedad, de un modo u otro, mantenía fuertes rasgos conservadores.

Había que romper eso.

Obra del neo feminismo y la prensa, surge entonces la moda de tener hijos sin padre presente, y las madres solteras comenzaron a abundar.

En muchas oportunidades fueron los padres y abuelos de esas chicas quienes tuvieron que hacerse cargo de los niños, porque las madres no tenían forma de mantenerlos ni de solventar una vivienda. Algunas, las que trabajaban, se refugiaron en pensiones y cuartuchos de mala muerte en donde criaron a sus hijos en la pobreza y sin un padre que ayudara a mantenerlos ni educarlos.

Ciertamente, la sociedad tradicional comenzaba a desmoronarse sin remedio.

Mientras tanto, Frank Sérpico (1971) denunciaba la corrupción policial y recibía un tiro en la cara. En el juicio señaló que sus compañeros se dividían en dos grupos conocidos dentro de la fuerza: los que después de turno iban a los garitos de juego y a los burdeles a recibir "su parte" (los vegetarianos), y los que iban a fiestas y reductos privados a vender droga (los carnívoros). Hoy, pensionado, vive en Suiza (debió huir de los EE.UU.).

No faltaría mucho para que, durante la década de 1980 se introdujeran las drogas pesadas.

Ya no se trataba de fumar marihuana o de tomarse unas pastillas de bencedrina, y tampoco se trataba de LSD, ahora aparecían la cocaína, la heroína y, a menor precio, reaparecía la metanfetamina.

Este tipo de drogas significaron un antes y un después en el medio social.

Comenzó a morir gente.

Era vox populi que los artistas tomaban estas drogas, y eso significó una promoción extraordinaria para instalar un consumo casi masivo. Era de "buen gusto", era ser de avanzada, rebelde, creativo, joven.

Poco faltaba para la llegada del Crack y demás drogas sintéticas.

El Estado apenas actuó en contra de dicho consumo, pero era claro que, a pesar del discurso político, había gran interés en que esto continuara y se profundizara.

Prolongar los horarios de la noche y hasta el mismo comienzo de las reuniones era vital para promover el uso de la cocaína y otras drogas, porque si una fiesta comienza a la una, dos o tres de la madrugada, y además se bebe mucho alcohol, consumir drogas es fundamental para poder permanecer despierto y activo, también para ignorar los límites que uno intente imponerse respecto de la propia actuación general (fornicar con cualquiera).

Así, en poco tiempo se extendieron los horarios de los locales nocturnos y se comenzó a legislar para que los menores de edad también pudieran concurrir a centros bailables porque todos tenían derecho a divertirse (así se les acostumbraba desde temprano y se los alejaba de la autoridad de los padres).

Tanto en la década de 1960 como a comienzos de 1970, fueran locales bailables o espectáculos, todos comenzaban entre las 20 y las 21 hs., y a nadie le parecía mal.

Sucediendo al "Punk Rock"de finales de los ´70, a mediados de los ´80 se fabricó música y se construyeron líderes populares que acompañaran mejor lo que estaba sucediendo en la noche (tecno).

Madonna y Michael Jackson, ídolos de la música Pop, habían hecho su aparición unos años antes y comenzaron a causar furor.

Cuando digo "se fabricó" música y se construyeron líderes, es porque quienes alientan la destrucción social ya eran dueños de los medios que producen entretenimiento masivo, y quien haya estado en ese ámbito sabrá que, por bueno que sea, nada llega al público internacional porque sí (no es solo acerca de dinero sino, también, de ideología).

A Madonna la produjo y financió Coca Cola, y a Jackson Pepsi Cola (buenos muchachos), dos empresas monstruo que responden a la elite (Pepsi incluso financió el golpe de estado que derrocó a Salvador Allende, y hace cinco o seis años se descubrió que la compañía utilizaba partes de fetos humanos para saborizar su bebida. Dijeron que no lo harían más).

Por las razones que sean, en las heladeras de los ricos y muy ricos jamás encontrará estas u otras bebidas gaseosas, ellos beben agua, leche y jugos naturales (no jugos en caja).

A su modo, aunque sus actuaciones y canciones gustaran y gusten mucho, tanto Madonna como Jackson funcionaron como anti modelos de lo femenino y lo masculino (lo nuevo, lo que había que imitar).

Los Sex Pistols, The Clash y Los Ramones fueron, aparentemente, una creación de la Unión Soviética para desestabilizar occidente promoviendo entre los jóvenes una cultura rebelde centrada en uno mismo, en el consumo de drogas pesadas y alcohol, y en el repudio a la oligarquía y el Statu quo en países de habla inglesa, fundamentalmente.

Esto surge de las declaraciones de Alexandrei Varennikovic Voloshinun, ex agente soviético quien, además, dijo que algunas de las más famosas canciones anti sistema de estos grupos fueron escritas por sicólogos de su gobierno.

Aunque nacidos en la década de 1970, el Hip Hop, el Punk, el Rap, el Break Dance, la música electrónica (tecno) y la metálica se popularizaron internacionalmente recién a comienzos de los ´90. Trajeron consigo un lenguaje vulgar, coreografía decididamente erótica y expresiones agresivas y de enojo que espejaban la frustración de los jóvenes. Metálica, en particular, es una música diseñada para impulsar el consumo de drogas como la cocaína, y quien haya visitado una discoteca o un concierto del género, sabrá darme razón.

Véase que los líderes musicales de los años ´50, ´60 y comienzos de los ´70 no promocionaban la homosexualidad ni bastardeaban lo femenino sino todo lo contrario.

A su vez, para 2008, como refuerzo de lo que hacía Madonna y otras mujeres de la escena musical que imitaban su rebeldía "antiburguesa" y pro homosexualidad, financiada desde California, (cuándo no) Katy Perry salía del anonimato con una canción que se llamó "Besé a una chica y me gustó", tema importante, si los hay, para fomentar el lesbianismo. También hacen lo suyo Beyonce, Lady Gaga y algunos otros identificados con la música "Pop", aunque no tan encumbrados.

¡Ah, pero a mí todo eso me gusta¡, dirán muchos. Bueno, de eso se trata, la idea es que las personas jóvenes se identifiquen con los artistas y con el mensaje que transmiten, que se sientan representados por ellos y, en tanto sea así, a través de la música el discurso oficial de la modernidad se plantará fácilmente en sus cabezas.

El atractivo insospechado de los grandes estadios de fútbol, de grandes manifestaciones políticas o de conciertos en donde apenas si se logra escuchar a los artistas y quizá ni siquiera se los pueda ver, fue bien descrito en el libro "Instintos de la manada en tiempos de paz y de guerra", de Wilfred Trotter (1919). El manifiesta que, en esas grandes aglomeraciones y sin percibirlo, las personas dejan a un lado su mente individual para ser parte de la mente grupal (yo soy todos), lo que implica un agradable descanso de sus responsabilidades sociales habituales (liberación + sensación de invisibilidad y protección dada por el grupo. Algo reconfortante). Sus comportamientos serán entonces diferentes, habrán abierto sus mentes y entrado en una suerte de trance colectivo que les hará pasibles de absorber cualquier mensaje, si lo hay, que haya sido pensado para ellos.

Es feo saber que uno ha sido manipulado, y que mucho de aquello a lo que uno adhiere es producto del hacer de hombres poderosos ocultos detrás de la escena y no de una libre elección, pero justamente por eso no dejaré de señalarlo. Lo siento, pero es así y, desde muchas décadas atrás, en este mundo mediático manejado por los grandes capitales, los jóvenes son incapaces de imponer nada que no se avenga a lo que dichos poderes desean. Algo que prospere a nivel local o quizá regional sí, pero eso será todo.

Como fuere, hasta nuestros días y desde mediados de los años ´70 el ambiente artístico ha estado plagado de individuos que aceleraban el proceso destructivo que se había planteado la elite de banqueros porque, vale saberlo, en cualquier sistema de poder dictatorial, nada que políticamente importe consigue instalarse y progresar sin la aprobación de la elite o de un grupo opositor externo sobresaliente (música, libros, películas, pensadores, periodistas, etc.).

Pero la batalla cultural en torno al arte se da en todos los frentes, tan es así que, si usted ha visitado un museo o una galería de arte moderno, probablemente se haya visto sorprendido por el hecho de que las obras allí expuestas consistan en un cenicero sobre el suelo, una pequeña roca coloreada en uno de sus lados, un zapato viejo, unas varillas de hierro entrecruzadas, etc. La explicación es que, entre otras cosas, el marxismo cultural también se impuso destruir el concepto de belleza burgués, por lo que desde entonces privilegia lo feo o desagradable, lo contra cultural.

Estimado lector, si en oportunidad de su visita usted se sintió estafado, lo felicito, pero si lo que sintió es que estaba "fuera de onda" y debía considerar ponerse a tono con los tiempos, lo que el discurso de la época pretende fue logrado. Es más, el solo haber visto esas porquerías expuestas en lugares de categoría ya fue suficiente para "demostrarle" que el mundo cambió.

Así las cosas, pasados los años 60 y hasta el hoy, se ha trabajado profusamente sobre la conciencia de las personas, y en la práctica se ha conseguido atontar y despolitizar a las masas por el sistema de embrutecerles y desmoralizarles continuamente.

A todo esto, no debe pensarse que le elite globalista está continuamente dando órdenes y auditando todo lo que sucede. Ocurre que, sean proyectos mayores o menores, al darles entidad en los medios, estos acaban funcionando como líneas de trabajo para un sin número de personas dedicadas a la publicidad, a la política, la enseñanza, la música el teatro y el cine, por lo que pronto llegarán a todos los estratos sociales, todo el tiempo.

¡VIVA EL SEXO, MATEN A LOS PADRES!

El fin de la inocencia, ¿pérdida o ganancia?

Pese a su enorme contribución al conocimiento y la comunicación, la llegada de Internet y los videos musicales profundizarían la pérdida de valores y la disolución social.

Ya en 2002 se comprobaba que seis de cada diez niños de hasta diez años aprendían sobre sexo, no sobre sexualidad, en la pantalla de una computadora. Sobre esto, una amiga mía y colega (Melissa, 27) acaba de contarme que cuando era púber y los padres de sus compañeros de estudio dejaban la casa sola, acostumbraba reunirse con ellos para ver porno y "aprender". Aprendían una mecánica sin emociones, claro está, porque las películas porno no pretenden ser educativas.

En suma, la sexualización de los menores no se ha dejado de lado, y para aquellos que no puedan acceder al porno existen otras formas de contaminación de la conciencia, videos musicales de gran contenido erótico.

En la mente de los niños y por repetición, estas imágenes acaban filtrándose como algo común y normal. Curiosos por naturaleza, al ser aún pequeños encienden los aparatos para escuchar música, no para excitarse sexualmente, solo que entonces les aparecen imágenes que promueven la actividad sexual.

Anécdota

Respecto a esto recuerdo una navidad de 2009 (+ -), en Irlanda, oportunidad en que me encontraba en la casa de un amigo sindicalista que estaba luchando porque no lo despidieran del trabajo (25 años de antigüedad).

Visiblemente angustiado y hablando de su situación, en un momento de sinceramiento dijo: "Ya no sé qué enseñarles a mis hijos (7, 9 y 10 años), la iglesia nos traicionó (asesinatos de bebés, pedofilia rampante y terrible esclavitud de las muchachas entregadas a los conventos), la política nos traicionó (liberalismo) y también las empresas".

En ese preciso instante entra a la cocina su hija de 9 años y enciende la televisión para que en la casa hubiera un poco de música. Puso MTV, que al momento transmitía un video musical en el que los participantes del mismo se refregaban, manoseaban y retorcían al ritmo.

Era, prácticamente, un simulacro de orgía, y si por acostumbramiento las imágenes no llamaron su atención, sí anidaron en su subconsciente sembrando para el futuro.

Ambos nos miramos y quedamos callados. Parecía como si ese video lo explicara todo.

En ese mismo tiempo y país, denunciado por una madre preocupada, se supo que entre las púberes que frecuentaban discotecas para menores se había puesto de moda salir del recinto para practicar la felatio, y en algunos casos copular, con muchachos y hombres que las aguardaban en el estacionamiento lindero.

Ya de grande, entre los 27 y 56 años, yo mismo fui víctima de varias niñas de 11 y 12 años que hacían su mejor esfuerzo para seducirme.

Evidentemente, la gente común, nosotros, hemos perdido todo control sobre lo que ocurre. Lo que queda por saber, sin embargo, es qué podemos hacer para recuperarlo, pero debemos hacerlo porque en ello nos va la paz y la poca felicidad que aún nos quede por vivenciar.

Info acotada (estas cosas horadan la conciencia poco a poco)

A mediados de los años ´80, en Alemania, el partido verde proponía legalizar el que los padres pudieran mantener relaciones sexuales con sus hijos.

En California, EE.UU., se pretende que los menores que ejerzan la prostitución no sean detenidos por la policía por considerarles víctimas (deben dejarles en paz).

En Suecia, recientemente, se propone que las relaciones entre menores y adultos sean normalizadas.

En EE.UU. surgen voces que promueven legalizar la pedofilia y, con el nuevo gobierno, Importantes organizaciones de pedófilos y "reclutadores" están siendo desarmadas a lo largo y ancho del país, especialmente en la California progre. Lo mismo ocurre en Europa.

Mayormente las elites utilizan bebés y niños pequeños para prácticas sexuales y ritos satánicos; así de enfermos son esos personajes que todos reverencian y que, según surge de numerosas investigaciones, comprende al 30 % de las elites económicas y políticas del mundo.

Al año desaparecen 8 millones de niños.

OTRA DEL MARXISMO CULTURAL

¿Qué, el lenguaje ya no nos pertenece?

La lucha por destruir nuestra base cultural y hacerse con la conciencia de todos nosotros no acaba en las exposiciones anteriores.

Hace unos años se ha hecho práctica diaria el prohibirnos algunas expresiones del lenguaje común, ataque al que se conoce como "lo políticamente correcto".

Destruir, minimizar o modificar el lenguaje es clave para cambiar nuestra percepción del mundo, pero así como los políticos no son dueños de nuestras personas, aunque parecen creer que sí, tampoco lo son de la cultura. Ellos pasan, nosotros permanecemos, y cuando se vuelven insolentes debemos demostrarles lo poca cosa que son.

Impuesto por las elites y aquellos intelectuales que sirven a un sistema que ha decidido destruir nuestras sociedades, lo políticamente correcto se extiende por occidente como una nueva plaga, tanto que, pronto a los comediantes no les va a quedar nada de que hablar en sus presentaciones. Si hacen chistes sobre mujeres será machista, patriarcal, misógino o sexista, si hacen chistes sobre homosexuales es discriminación, si hacen chistes sobre musulmanes, negros, chinos o judíos es racista o antisemita, etc., y me pregunto cuánto falta para que se nos prohíba hablar por completo. ¡Ah!, y a los homosexuales hombres hay que llamarlos "Gay" porque la palabra homosexual es discriminatoria, algo que yo me prohíbo hacer (en inglés, Gay significa alegre, contento, feliz, un ejemplo de vida).

Tres pequeñas anécdotas

1) Respecto del discurso antirracista y con muy buen tino, un amigo francés de origen argelino, Alphonse, me decía: "A mí me resulta ofensivo que digan que soy de color, afroamericano, afroeuropeo o afrodescendiente porque sé que las personas que dicen eso están pensando "negro". Y yo soy negro, qué problema hay".

2) Otro amigo, que había comenzado a enseñar filosofía, en Oxford, Inglaterra, asqueado renunció a su puesto a los pocos meses porque le exigían defender lo políticamente correcto, más todo aquello propio de la modernidad.

3) Por su parte, mientras yo trabajaba en una agencia de viajes, un español bastante estúpido, debo decir, uno de esos mariquitas de la modernidad a los que ya les han lavado el cerebro (seguramente universitario), luego de que yo le hiciera un chiste sobre que su novia le estaba gastando todo el dinero, dijo con indudable seriedad: "Eso es políticamente incorrecto".

Lo dejé bastante mal porque inmediatamente le contesté, "no sé, a mí no me consultó nadie sobre lo políticamente correcto o incorrecto, ni nadie me preguntó si estaba de acuerdo con ello".

Un personaje muy rico y detestable

Soros, un colaborador nazi a pesar de ser judío, globalista de la primera hora e íntimo de los Rothschild, según él mismo manifestó, y promotor de golpes de estado como el ocurrido en Ucrania (2014), está y ha estado vinculado a muchos emprendimientos que no solo tratan de economía sino también de política (aportó 100 millones de dólares a la campaña de Hillary Clinton y ni uno a la campaña de D. Trump, lo que habla bien de este último).

Fue expulsado de numerosos países por intentar quebrar sus economías (o hacerlo), por promover la homosexualidad, el neo feminismo y atacar la generalidad de sus culturas por intermedio de una organización conocida como "Sociedades abiertas". Es un gran promotor de la izquierda progre y, consecuentemente, de lo políticamente correcto. Obviamente, defiende la llegada a Europa de millones de migrantes y refugiados islámicos (desestabilizar es parte del plan de la elite, no se olvide).

Dicho individuo, por ejemplo, en este febrero de 2017 ha instruido a la "Asociación Carta di Roma", un grupo (fundado en 2011) que busca convertirse en referencia para aquellos que escriben sobre los recién llegados millones de migrantes, que dejen de utilizar frases y palabras tales como "inmigrantes ilegales", "extremistas islámicos", "clandestinos", "gitanos", "nómades" y "extracomunitarios". También se propone que no sean utilizados términos de carácter étnico como "albanés", "magrebí" y "chino" porque han dejado de ser neutrales.

Carta de Roma, además, urge a todos los demás periodistas a sumarse a su esfuerzo, a no reportar que tal o cual crimen fue cometido por personas de origen étnico, ni a dar sus nombres, etc., ¡para que puedan ser integrados a la cultura que los recibe!

¿Será lo políticamente correcto una nueva versión de la inquisición, un rebrote soviético o fascista? Dígalo usted, pero sí sé que el totalitarismo comienza por suprimir expresiones del lenguaje diario.

Benito Mussolini, en Italia, utilizó tanto el término prohibir, o prohibido, que los italianos ya no usan esa palabra. Ahora utilizan "vedado".

xxx

Es tal el acoso que sufrimos con estas cosas y causas que nos venden como buenas y justas que, ya harto de esto, al frente de la casa donde vivía, en Irlanda, hice, enmarqué y colgué un cartel que decía: "Esta es una casa libre, aquí se puede fumar y decir lo que se piensa" (otro igual puse en el corredor que llevaba a la cocina).

-2-

El marxismo cultural, entre otras cosas, se ocupó en desarrollar una serie de programas anticulturales a los que pomposamente denominó áreas de estudio o disciplinas académicas.

Trató sobre generar divisiones en la sociedad occidental creando supuestas víctimas (mujeres, homosexuales, etc.), por lo que sus intelectuales estuvieron muy activos subvirtiendo al movimiento feminista original, y los que entonces formaron en el neo feminismo están muy activos hoy.

Decir piropos es acoso sexual y, si uno se descuida, prácticamente todo acercamiento al sexo femenino por parte de un varón lo es (la acusación de acoso, o la violación misma, no cuentan si la aproximación la hacen lesbianas "macho").

Por resumir lo que me confesaron algunos abogados con quienes conversé respecto de temas relacionados con violencia doméstica y fallos judiciales viciados de prejuicios en contra del varón (violencia legal/politización de la justicia), aunque no lo cubra todo recurriré al más que explícito comentario de un oficial de policía de Madrid, hermano de un gran amigo: "Si las mujeres tuvieran que ir presas por acusar falsamente a hombres de su conocimiento, la mitad de las españolas estaría en la cárcel".

Lo mismo vale para Canadá, Estados Unidos y muchos otros países, debo decir (darle razón a cualquier costo es parte del "empoderar" a la mujer/marxismo cultural, y si como consecuencia de eso un hombre inocente pierde su trabajo, ve arruinada su vida social o sus finanzas no importa; es un hombre y eso lo hace culpable).

Como herramienta política de la elite de banqueros, a pesar de sus proclamas al neo feminismo la mujer no le interesa en lo más mínimo, las usa en función de amontonarlas y formar una masa crítica capaz de influenciar decisiones de jueces y políticos mediante protestas callejeras o en juzgados, y con cartas, correos electrónicos, publicaciones en la prensa, etc. La intención real de quienes están detrás del movimiento es acabar con la familia, no lo olvidemos, entendiendo que es la imagen masculina tradicional y su autoridad como referente en el hogar uno de los grandes obstáculos para llegar a ello. Amariconar y desmoralizar al varón, entonces, así como presentar a hombres y mujeres como enemigos, es parte del juego de "Divide y vencerás".

Si usted habla inglés le recomiendo visitar los videos de Diana Davison sobre neo feminismo, se divertirá, aprenderá sobre denuncias falsas y juicios de familia politizados, y se enterará de las últimas locuras de esas mujeres odiadoras, ventajistas y vividoras a las que ya se las ha comenzado a llamar "feminazis".

En Internet, y en varios idiomas, también podrá encontrar cantidad de videos de muchachas y mujeres adultas hablando en contra del neo feminismo.

Multiculturalismo, políticas de género y anti racismo

Para lograr estos propósitos se inventaron conflictos de toda clase, pero eminentemente de tipo social, y se habló de discriminación positiva y negativa, ¡siendo positiva aquella que discrimina desfavorablemente a la población autóctona, pobre o marginal!, beneficiando por sobre esta a grupos minoritarios y/o extranjeros (leyes y ayuda social de todo tipo). También a feministas, homosexuales, gitanos, negros, etc.

Como vemos, en nuestros días y tal lo planeado, este tipo de actuación ha generado enormes problemas sociales y políticos en los EE.UU. y Europa, principalmente, aunque si usted acostumbra informarse por intermedio sus políticos locales o la prensa cautiva, seguro que sabe poco y nada sobre ello.

La presión que ejerce el marxismo cultural sobre otros pueblos del mundo se vio claramente cuando, Barak Obama, amenazó al presidente de Uganda diciéndole que sus leyes anti homosexualidad habrían de perjudicar las relaciones entre ambos países. Esto es, si no las derogaba no llegarían inversiones.

Siempre en nombre del progreso y como buen movimiento contra cultural, los globalizadores también han impulsado el hedonismo, una manera de vivir que privilegia el placer a toda costa y sin más, y también la prostitución, las drogas, el anti nacionalismo la homosexualidad y, en algunos casos, la pedofilia y la pederastía (relaciones sexuales entre adultos y niños, y entre hombres, respectivamente).

"COMO PONER LOCOS AL FRENTE DEL MANICOMIO"

Otro poco de la actualidad

El título de este tramo responde a una frase popular que bien viene al caso cuando hablamos de ciertas cosas que no cuadran, que no deberían ser, y creo que esta es otra de esas oportunidades.

¿Por qué digo esto?

Si prestamos atención a lo que ha logrado instalar el marxismo cultural y el sistema económico que lo apoya, vemos que lo ideológico ha llegado a un punto en que ya podemos hablar de culto, una suerte de dogma en donde la razón tiene poco espacio.

Al respecto, dado que sus propuestas y arbitrariedades extraordinarias se expresan mayormente en las sociedades de los países centrales, aunque llegando rápidamente al sur, me ha parecido conveniente dar a conocer algunas cosas que en los menos desarrollados se ocultan porque los medios no desean dar cuenta de ello, y la clase política, serviles ambos a los globalizadores, tampoco.

Empeora si se tiene en cuenta que pocos periodistas y políticos hablan un inglés fluido que les permita saber, de primera mano, lo que ocurre en el exterior, y los embajadores no hacen declaraciones públicas sin permiso de sus gobiernos.

Intentaré ser breve

La reciente elección de Donald Trump, como presidente de los EE.UU. ha sido un disparador para que la izquierda progre de aquel país, especialmente en las universidades del Estado de California, diera cuenta de lo que verdaderamente es.

Esa izquierda, que en los centros de estudio persigue a los que hablan de religión o citan a Dios, o a aquellos que llevan una cruz o una Biblia y que no tolera que se hable de matrimonio, esa izquierda que tampoco soporta que ¡por no ser inclusivo!, se pronuncien las palabras papá y mamá (progenitores sí), esposo y esposa (se debe decir familia), novio o novia ("partner"), y que defiende la inclusión social sin importar de qué gente se trate porque "todos somos iguales"... esa izquierda que además tiene prohibido decir ¡feliz navidad! y sustituye la expresión por ¡felices fiestas o felices vacaciones!, y que facilitó que unos dos millones de individuos no autorizados para ello votaran a favor de Hillary Clinton en las elecciones generales de 2016, hasta ha llegado a quitar la bandera norteamericana de algunas escuelas porque, según su visión de las cosas y aunque es inconstitucional hacerlo, resulta ofensiva para los extranjeros (globalismo: no hay países, no hay naciones, no hay fronteras, no hay individuos, no hay bien ni mal, etc).

Hablo de una izquierda maligna que se piensa en posesión de verdades indiscutibles y que, sin duda, es decididamente fascista (sus integrantes no dejan expresarse a quienes les contradigan, les persigue o les golpea, y si son estudiantes hasta les aparta de los cursos que estén tomando).

En las manifestaciones que organizó contra Trump, principalmente, incluyendo la manifestación de mujeres, demostró que sus militantes y simpatizantes, atontados durante años, no tienen la menor capacidad intelectual para defender sus creencias y apostolados. Tan es así que, al ser interpelados por el periodismo independiente, en vez de discutir con inteligencia solo se han limitado a gritar eslóganes, palabras ofensivas y a hacer gestos agresivos (también les golpearon).

Su "policía política", individuos muy atentos a esta situación, para evitar que los participantes de las manifestaciones descubrieran y expusieran públicamente su propia ignorancia (acerca de todo), hacían lo posible para evitar que entraran en un intercambio inteligente de palabras.

Así, y aun antes de comenzar a gobernar, a Trump lo acusaron de racista, de formar parte del Ku Klux Klan, de misógeno, de fascista, de sexista, etc. (viejas tácticas del partido comunista).

"Mi vagina es mía" gritaban algunas mujeres, o lo llevaban escrito en pancartas, otras, como Madonna, dijeron soñar con que la Casa Blanca volara por el aire.

También se escuchó, o se vio, "los homosexuales tenemos derechos", mientras otros manifestantes expresaban "mujeres al poder", "la vida de los negros importa", "maten a Trump", "Jesús era puto", "necesito un pene para que me paguen", "amor", "vaginas en formación", "maten a los blancos" (dicho por gente blanca), etc. Cualquier cosa.

De las 56 organizaciones que participaron, incluyendo "Black Lives Matter", 42 son financiadas y organizadas por G. Soros.

Lo más sobresaliente, sin embargo, fue que se montara una tribuna en la que, frente a un gran número de mujeres occidentales, una cabecilla gritaba Allah Akbar (Dios es grande), defendiendo la Sharía (ley musulmana) y usando un hiyab (pañuelo que cubre la cabeza). Muchas gritaban esto y se habían cubierto con el dichoso pañuelo.

Verlas era increíble, porque en el occidente cristiano solo una idiota puede estar a favor de una ley que oprime severamente a las mujeres y que en algunos países promueve la remoción del clítoris, o bien la muerte por lapidación a quienes hayan sido violadas o sido infieles. Tampoco pueden salir solas a la calle, entre otras cosas, o conducir un automóvil. Las niñas son forzadas a casarse con viejos a la edad de nueve y aún menos años, los maridos tienen derecho a golpear a sus mujeres y mantenerlas encerradas, etc.

Eran los votantes del partido demócrata, los "cerebros" que votaron por Obama y luego por Hillary Clinton, gente que estaba acostumbrada a que su posición política ganara las elecciones y les hiciera todos los gustos (caprichosos y mal criados, diría mi abuela).

"Estamos frente a una transformación global", dijo David Rockefeller en setiembre de

1994. "Todo lo que necesitamos es una apropiada gran crisis y las naciones aceptarán el nuevo orden mundial".

Espero que se haya equivocado. Yo, al menos, haré lo que me sea posible para que su visión no se cumpla.

-2-

Alejándonos un poco de los Estados Unidos, en Europa se ha filtrado la idea de que llevar una cruz es ¡ofensivo! para los migrantes y refugiados que responden a la religión musulmana, principalmente. Esta imbecilidad, porque no se la puede llamar de otra manera, fue inaugurada por David Cameron, ex primer ministro de Inglaterra, cuando aún estaba en funciones. Piense el lector, si usted está en su país, un país cristiano, y se reconoce en los valores cristianos, nadie tiene derecho a decirle que no puede colgarse una cruz y, el extranjero que llega, aunque no le guste se lo tiene que aguantar igual (a eso se le llama adaptarse). Sin embargo, en Noruega acaba de ser acusado de xenofobia un ministro que llevaba colgado un crucifijo. ¿Se habrán olvidado de Anders Behring Breivik en aquel verano de 2011?

A su vez, los gobiernos de Holanda, Suecia, Francia, Alemania, Italia, Austria y Bélgica, tratan de ocultar que son migrantes musulmanes recientes quienes están matando gente, robándola, violando incluso a niñas de cinco años (condenas de dos meses en suspenso), quemando automóviles y tiendas, metiéndose en las casas y desalojando a sus habitantes, tirando gases irritantes en los vagones del subterráneo, etc. También, según las públicas declaraciones de Peter Springare (detective sueco con 40 años de carrera), en su país han dado orden a las fuerzas policiales para que, cuando capturan a alguien de esa religión, no lo señalen. Es más, en Suecia, el policía que lo haga o hable públicamente de esto será despedido de la fuerza y, en su currículum, para que nunca más consiga trabajo dirá: "fue infiel a su empleador".

La ciudad de Malmo (43 % de extranjeros) se ha convertido en un ámbito de terror, y no solo para sus habitantes tradicionales, sino también para algunos de los migrantes mismos, porque la guerra entre chiítas y sunníes continúa más allá del espacio de sus propios países. Lo mismo sucede en dos suburbios de Estocolmo.

Esto ocurre porque el gobierno sueco (igual que el alemán, el francés, etc.), alineado a las políticas globalizadoras no sabe qué hacer con la avalancha de refugiados y temen que la población reaccione, como ya está ocurriendo. Además, temen que lo que sucede fomente el nacionalismo que toda la elite política europea comprometida con el nuevo orden mundial trata de evitar, pero que es incontenible por aquello de que "toda acción genera una reacción igual pero en sentido contrario" (Isaac Newton).

Por último, la inactividad policial frente a los desmanes de los recién llegados migrantes responde a que: Pobrecitos, es que vienen de otra cultura, debemos comprenderlos (mientras violan matan, etc.). Típico de los alienados de la modernidad y la izquierda progre, prestos a justificar cualquier cosa en nombre de unos derechos humanos que ellos mismos no respetan. "Es que no me tienen paciencia", diría el "Chavo del 8".

Hablo de políticos que ni siquiera se importan por defender a sus mujeres, niñas y ancianas, violadas en supermercados, en la calle, en recitales, en sus casas, etc. También las trompean al pasar caminando por la calle, les levantan la pollera y les manosean las nalgas.

Lo único que estos sinvergüenzas sí han hecho al respecto, es recomendarles que modifiquen su apariencia general para no llamar la atención. ¿Se puede creer?

Para humillación de la población sueca, además, el gobierno también ¡ha legalizado la bandera del Isis y se la puede ondear públicamente, y en algunas escuelas se enseña a recitar el Corán a niños suecos! Europa está suicidándose.

Por "recomendaciones" de la ONU en anticipación a lo que se estaba planeando, desarmados y tomados por sorpresa, los ciudadanos de los países europeos ya no tienen nada convincente con qué defender sus hogares. Tendrán que desenterrar las hachas, lanzas, espadas y garrotes con clavos de alguna vez, supongo, si es que por allí todavía hay hombres que no hayan sido castrados por la ideología reinante; a no ser que el colectivo femenino europeo no valga la pena el esfuerzo (sorry, ¿esto se puede decir?).

En Italia, entre muchos otros hechos terribles, los musulmanes recién llegados atacaron la casa de una mujer con dos niños y prendieron fuego la vivienda al grito de "Sucios blancos, todos deben morir", y la policía no intervino. Son peor que animales salvajes, no tenga duda de ello, ni merecen piedad alguna. Recuerde como degüellan personas y lo filman, como destruyen monumentos de miles de años de antigüedad, como ejecutan homosexuales tirándolos "por la ventana", como queman vivas a algunas de las personas que capturan, como violan niñas de tres y menos años de edad, etc.

A todo esto, si bien y por los agradables recuerdos que tengo de mi permanencia en Europa, lo que ocurre allí me indigna muchísimo, pienso que, en parte, los pueblos del viejo continente tienen su merecido por no saber de qué va la cosa, por no informarse y por haber apoyado gobiernos pro globalización que, a su vez, apoyaron la campaña estadounidense para la destrucción política, social y económica de tantos países de Medio oriente (hasta paquistaníes llegan a Europa).

La arrogante y traidora clase política europea, esa que se florea en Bruselas (Bélgica, parlamento europeo) como si fueran poco menos que dioses, les engañó todo el tiempo. El neo feminismo, por su parte, no se ha pronunciado sobre los sucesos acaecidos. Se entiende por qué, ¿verdad?

Para mayor Inri, como dicen en España, la dictadura europea acaba de votar una ley que prohíbe comentarios y publicaciones racistas, pero como no han especificado nada al respecto, es obvio que piensan censurar toda noticia que no sea compatible con lo que hacen o tienen en mente.

La reciente legislación ya ha servido para que a Marie Le pen, del frente nacionalista francés, le retiraran su inmunidad parlamentaria y estén por apresarla, acusada de mostrar en Twitter tres escenas de las atrocidades que comete el Isis.

Lo que le han hecho es gravísimo, y seguramente no hubiera sucedido si ella no estuviera muy adelante en las encuestas para las próximas elecciones francesas.

Europa y democracia es una flagrante contradicción, y la libertad de expresión es solo un montón de malas palabras, no existe más.

OTROS SUCEDIDOS DE NUESTROS DÍAS

Mientras empujamos el marxismo cultural al sub mundo del que salió

No es mi intención agotar al lector, por lo que, a pesar de manejar muchísima información sobre todos los temas tocados, para finalizar he seleccionado aquello variopinto que no me he resignado a omitir.

1) El director de una banda de la escuela secundaria en (Spring Lake Park High School, fuera de St. Paul, en Minnesota, EE.UU.) dijo que están tomando la inclusión y la diversidad con mucha seriedad, y que por este año se han comprometido a no comprar partituras de gente blanca. También ha decidido que la banda incorpore un tema escrito por una mujer, y un tema escrito por un negro.

Si esto no alimenta la discriminación, el racismo y el separatismo no sé qué lo hará. En todo caso, la idea del director debería ser llevada a cabo sin especificar los por qué, o dando otros motivos. Ahora es propaganda y es racista.

2) El ataque al varón y la masculinidad ha sido algo tan desproporcionado y más que a menudo injusto (todas las nuevas leyes lo perjudican), que en Canadá han aparecido movimientos contrarios al discurso oficial enarbolado por el neo feminismo y ratificado por ley. Me refiero a MRA, o activismo por los derechos de los hombres, y M.G.T.O.W (año 2000), que trata acerca del hombre moderno preservando y protegiendo su soberanía, específicamente frente a la mujer (duermen con ellas pero no quieren compromisos que les impongan mantenerlas de por vida y, quizá, hacerse cargo de hijos que ellos mismos no desearon tener). Señoras, no es que ya no hay hombres, es que se están yendo.

Sobre estos temas recomiendo informarse sobre la historia de M.G.T.O.W y sobre los dichos y escritos de Charlotte Smith en 1896, quien proponía un impuesto muy importante y castigos varios para los solteros que no quisieran casarse y mantener a una mujer (en la década de 1980 Alemania intentó algo similar pero no fue bien recibido).

Gracias al discurso oficial sobre la masculinidad y al neo feminismo, en particular, a la supuesta igualdad de género y a las furiosas leyes en contra del varón (destrato legal), la mujer se ha desprestigiado y perdido en convocatoria enormemente. Hay más brujas que princesas, dicen, y muchas de las princesas que se encuentran son falsas y de unos cuantos años, mujeres que esperan encontrar en su veteranía la oportunidad que perdieron en su juventud.

Tan desprestigiadas están que, en países europeos de habla inglesa, es común que los jóvenes se refieran a ellas, muchachas o veteranas, como "agujeros" (aparentemente, según su percepción, sexo es lo único que pueden ofrecer).

Fíjese el lector qué diferencia. El 8 de marzo de 2017 hubo, en 50 países, una gran manifestación de mujeres, pero mientras en Rusia el Estado las homenajeaba con flores y agradecía por sus aportes a la familia y a la comunidad (las rusas desprecian a las feministas), rabiosas y lideradas por esta gente, en Argentina ondeaban pancartas diciendo: "Justicia", "Igualdad", ¡"No a Trump"!, "Ni una menos", "No a la violencia machista", "Malas mujeres","Maten a su novio"," Ni Dios, ni patrón ni marido", etc. Sobre esto último, como son muy pocas las personas que logran abrir su propio negocio, supongo que esperan vivir de la beneficencia del estado, o de los bienes y alimentos que consigan arrancarle a algún infeliz que caiga en sus garras, algo bastante común.

En Argentina la manifestación fue algo violenta y estuvo desvirtuada por la presencia de grupos políticos de izquierda, organizaciones homosexuales y feministas o grupos de lesbianas encaramadas a una tribuna, pretendiendo que la totalidad de las concurrentes eran feministas y de izquierda. Todos aprovechando la marcha de mujeres para aparecer en la prensa y hacer proselitismo. Fue una pena ver con qué alevosía las usaban (el día internacional de la mujer trabajadora fue establecido por la ONU en 1975).

3) Entretanto, el gobierno alemán se ha propuesto crear un ¡"Ministerio de la verdad"! cuya función será censurar noticias que las elites consideren falsas; esto es, cualquier información que no se corresponda con las ideas, planes y declaraciones del oficialismo. ¡Somos liberales, matemos el disenso!, ¡viva el nuevo orden mundial!, parecería escucharse en la voz de Ángela Merkel (actual primer ministro).

De la mano de la izquierda progre y de la ultra derecha, en el resto del mundo ya comenzó a circular la misma idea de censurar, especialmente Internet.

Sorpresa: Una reunión internacional que tuvo lugar en Sudáfrica, hace unos siete años atrás, tuvo como tema central la censura de Internet.

4) Aunque suene a cuento, en España el PSOE creó un ridículo "Ministerio de la igualdad" cuya mayor representante, la impresentable Bibiana Aido, se dirigía al público diciendo: "Queridos miembros y miembras" (no hay nada como no discriminar). También pretendió meterse con los colores y juguetes que usan niños y niñas, y explicó que los hombres pueden cesar sus actitudes violentas contra la mujer llamando por teléfono al dichoso ministerio (era así de fácil, ¿verdad?).

Por lo demás, si puede conseguir la versión progre del cuento de Caperucita roja, impresa por el inefable Ministerio de la Igualdad y tiene voluntad de reír con ganas, léala, es verdaderamente Inolvidable.

En la misma línea, ya en Argentina y muy a mi pesar porque es sumamente inteligente y me cae simpática, la ex presidente Cristina Fernández popularizó el decir todos y todas para referirse a "todos", porque decir todos ¡es patriarcal" (no parece incluir a las mujeres). Imagine si a todo lo que decimos le diéramos una naturaleza de género (hablar sería un embrollo, ni le digo escribir). Además, en enero o febrero de 2017 se refirió por dos o tres segundos (y tras darse cuenta calló), a los matrimonios de gente blanca (todo nos lleva a la Escuela de Frankfurt/marxismo cultural).

Sobre el tema recomiendo al lector el libro de Manuel Ballester: "Lo políticamente correcto o el acoso a la libertad".

5) Otra cosa sobre la que me interesa informar es lo siguiente:

En una de las portadas de Geo (National Geografic de enero de 2017), que por cierto no apareció en los quioscos argentinos (al menos no lo vi), se observa la foto de un nene de 9 años vestido de rosado y con el cabello teñido en el mismo color, descansando sobre una poltrona y en una posición abiertamente femenina, casi seductora, diría. Abajo suyo se lee: "La mejor cosa de ser una chica es que ahora ya no tengo que pretender ser un varón."

La portada de Geo que sí vio Argentina y presumiblemente Latinoamérica, mostraba un grupo de jóvenes y titulaba: "Revolución del género" (es que en el sur no estamos tan "liberados" como para que la primera portada pueda mostrarse al público sin provocar un escándalo). Sí la puede ver en Internet.

Se agotó rápidamente porque, según parece del éxito de ventas, son muchas las personas que desean ver justificada una actitud transgresora suya. También calculo que profesores universitarios y maestros de la modernidad interesados en dar instrucción sexual alternativa, hayan comprado buena parte de la edición.

Sepa el lector que, aparte de los géneros masculino y femenino, hasta hoy la locura sexista ha llegado a identificar otros 29 géneros.

En lo que a mi percepción toca, pienso que cualquiera de las tapas es una grosera introducción a la "diversidad cultural", fotos y leyendas que luego quedan a mano de los niños de la casa. Pienso también que los títulos y los contenidos interiores acerca del tema son una manera de alentar a "probar" la homosexualidad y así generar confusión sobre la propia sexualidad del lector (manipulación de la conciencia).

Todo el discurso de diversidad de género se basa en una afirmación de Friedrich Nietzche en referencia al poder de la propia voluntad (yo soy quien quiero ser, y no hay naturaleza ni nada que me lo impida. Lo cual incluye declarase dragón, gato o árbol, por más que suene estúpido o loco).

Por último, dado nada ocurre porque sí y menos en una publicación de carácter internacional, me llama la atención como es que la revista (en tapa) se define a sí misma, lo que me hace pensar en que George Soros o alguien que es parte de su entorno sea quien dictamine los contenidos que de vez en cuando se hacen públicos.

Dice así: La revista National Geographic esel diario oficial de la National Geographic Society, una organización global (no mundial ni internacional) sin fines de lucro motivada por una apasionada creencia en el poder de la ciencia, exploración e historias para cambiar el mundo (las negritas y el subrayado los he puesto a propósito).

¿Le suena esto? Global nos lleva a globalización, y cambiar el mundo a nuevo orden mundial. Apasionada, por su parte, se asocia con algo positivo, sin fines de lucro le da un carácter humanista (bueno), y diario oficial da cuenta de la importancia que tiene el contenido.

Es que las palabras nos van metiendo en la cabeza creencias y conceptos que no son de nuestra cosecha, por eso es importante estar atentos a lo que se nos muestra o dice. Hasta puede convertirlo en un pasatiempo.

Después de años, la palabra global ya está siendo usada por doquier, por lo que la idea de la globalización ha sido sencilla de imponer y sin que uno lo note, colgada de aquello de "el mundo cambió".

6) ¿Recuerda la película sobre cambio climático de Al Gore, que fuera candidato a presidente de los Estados unidos? Bien, si la recuerda no habrá olvidado que, en un momento, detrás suyo apareció una enorme y muy alta gráfica mostrando lo que según él estaba ocurriendo con el clima. Ahora, ¿por qué piensa que en vez de utilizar un cursor láser para señalar los cambios que han venido ocurriendo, el hombre decidió subirse a una escalera singularmente alta?

Fácil, fue para generar mayor impresión entre el público, para llegar a lo emocional, para dar gran importancia a lo que estaba diciendo. Y lo logró, hasta yo recuerdo el episodio.

Para concluir con esta pequeña exposición de lo que está ocurriendo a nuestro alrededor deseo agregar que: Julián Savulescu, profesor en ética práctica en la universidad de Oxford, Inglaterra, claramente un apóstol de la eugenesia (selección artificial de los seres humanos), generó gran conmoción al afirmar que los bebés no son personas y que, por tanto, no tienen derecho a existir; esto es, matarlos significa nada.

Me pregunto, ¿serán los bebés seres humanos?

ÚLTIMAS PALABRAS

Si se mantiene alerta, en su mente no pueden entrar

Sin caer en detalles ni en casos excepcionales, lo que las personas comunes hacen no está bien ni mal, hacen lo que pueden para protegerse y sobrellevar la vida de todos los días. Lo verdaderamente importante y dramático, sin embargo, es comprender que hemos sido llevados a la confusión, la intranquilidad y la angustia lentamente y por diseño, y que mientras nos quitan el piso bajo los pies, mientras naturalizamos lo que ocurre porque lo vemos y escuchamos a diario e ignoramos lo que realmente sucede a nuestras espaldas, estamos colaborando en la construcción de un mundo de pesadilla en el que ninguno de nosotros querrá vivir.

En el artículo anterior invité al lector a unirse a la resistencia, pero si lo ha leído y ahora ha terminado de leer este, el interés demostrado lo hace una persona especial.

¡Usted ya es la resistencia!

Roberto Zamit

Marzo de 2017, Posadas, Misiones, República Argentina.