LA PA$ AJENA. Viviana Padelin

26.06.2016

Macri refiriéndose a las bondades de la paz ajena afirmó que: "América puede ofrecer a la Humanidad un continente integrado y de paz"

Días pasados en el marco de Foro Económico Mundial, en Medellín, Juan Manuel Santos lanzó frente a Felipe González la advertencia a los colombianos...."Tenemos información amplísima que ellos (las farc) están preparados para la volver a la guerra y a la guerra urbana, que es mucho más demoledora que la guerra rural". Pero esto no es nuevo: lo repite diariamente a los medios extranjeros. Quizá la diferencia sea "la guerra urbana", que suena grandilocuente frente a una actual y desideologizada delincuencia común pero cuyas acciones son similares (según lo dejó escrito el brasileño Carlos Marighella en su Mini-Manual del Guerrillero Urbano)

El aviso llegó a los colombianos como amenaza, coacción, o exabrupto. Pero también fue el mensaje de un hombre desesperado y decidido a cerrar cuanto antes el Acuerdo frente a quienes desde fuera de Colombia apoyan esa conveniente paz ajena, los que han perdido la paciencia y esperan el pronto retorno de sus inversiones.

En el mismo Foro, la punta de lanza del "cambio" latinoamericano, El Pte. Macri (quien oficia también como canciller de la postulante argentina a la ONU, la Ing. Malcorra) ha bendecido el proceso de paz comprometiéndose al aporte de la experiencia argentina (el que juzgó y condenó a las fuerzas armadas que combatieron a las guerrillas pero no a los guerrilleros de los `70 que llegaron al poder por las urnas más tarde); a la colaboración en materia de Memoria Histórica (una historia a la medida "Nunca Más") y del Instituto Argentino de Antropología Forense; y el mantenimiento de la paz ajena en el postconflicto colombiano, poniendo a disposición la Fuerza de Paz (ONU) Binacional Cruz del Sur (Arg-Chile), actualmente en tratamiento parlamentario en Argentina para su movilización por pedido urgente de la canciller Malcorra.

Macri obtuvo de su visita el apoyo colombiano a la candidatura ONU de su canciller, pero no sólo eso: el acuerdo de asesoría agropecuaria, materia en la que ya Santos había optado por asesorarse por el argentino Gustavo Grobocopatel, conocido como el "Rey de la Soja", cultivos de soja colombiana que más adelante volverán completamente inocuo al glifosato.

En su alocución, Macri refiriéndose a las bondades de la paz ajena afirmó que: "América puede ofrecer a la Humanidad un continente integrado y de paz". Me pregunto si quienes formamos parte de América no hacemos parte de esa humanidad y por qué "ofrecer" nuestro territorio como una mercancía unificada con una población disciplinada y dócil?

Siguió diciendo: "Colombia va a recuperar millones de héctareas", algo que conoce muy bien la maraña oenegera de la ONU/Soros que llegó a Colombia con su infinita y costosa benevolencia y filantropía. Algo que conoce el gobierno de Suiza aportando su conocimiento para beneficiar la producción del mejor cacao del mundo en la zona de Arauca, algo que conoce Nestlé en la zona cafetera, algo que conocen AECID, Osprey Foundation, Porticus, Diakonia, Open Society, USAID, OXFAM, la Unión Europea, el Gobierno de España, el de Holanda, el de Suecia; y que ya están allí dispuestos a hacer de esas hectáreas llenas de riquezas, su paz ajena.